Durante el verano, Brasil se convierte en uno de los destinos más elegidos por los argentinos, pero también en un escenario donde se incrementan los casos de gastroenteritis.

Las altas temperaturas, el aumento de la población en zonas costeras, el relajo en las medidas de higiene y las lluvias generan condiciones propicias para la contaminación del agua y la propagación de infecciones intestinales. Ante este panorama, insisten en la importancia de la prevención y el consumo responsable durante los viajes.

Los cuadros de gastroenteritis suelen ser frecuentes en el vecino país, sobre todo durante la temporada alta, cuando miles de turistas se concentran en los principales balnearios. En este contexto, el sistema de cloacas suele verse desbordado y, sumado a las intensas lluvias estivales, aumenta el volumen de agua de los ríos que desemboca en el mar.

Frente a este escenario, el gastroenterólogo César Gaspar Dusset explicó que este tipo de gastroenteritis es muy fácil de contagiar y esto también afecta en la cantidad de casos que hay en muy poco tiempo. “Con o sin tratamiento en pocos días las personas se reponen. No hay que automedicarse”, señaló.

Los agentes biológicos que causan esta diarrea pueden ser variados e incluyen virus, parásitos y bacterias. Las personas más vulnerables son menores de 2 años y adultos mayores.

Algunas de las medidad a adoptar para reducir el riesgo de infecciones intestinales son: consumir únicamente agua potable o embotellada, evitar el hielo y las bebidas de procedencia dudosa, y lavarse las manos con frecuencia, especialmente antes de comer. También se aconseja no consumir alimentos de la vía pública que no cuenten con controles sanitarios y respetar las señalizaciones que indican playas no aptas para el baño.

Playas habilitadas en Santa Catarina

En el estado de Santa Catarina, uno de los que más visitantes argentinos recibe cada verano, el último informe del Instituto de Medio Ambiente (IMA), con datos del 28 de diciembre al 2 de enero, indica que de los 259 puntos monitoreados, 174 son aptos para el baño, lo que representa un 67,2%. La cifra muestra un descenso respecto de la semana anterior, cuando el porcentaje de zonas habilitadas alcanzaba el 75,7%.

Entre los sectores no aptos figuran algunos tramos de playas muy concurridas como Balneario Camboriú, Bombas, Bombinhas y Florianópolis. Las autoridades recomiendan consultar de forma permanente el estado actualizado de las playas a través del sistema oficial de balneabilidad: https://balneabilidade.ima.sc.gov.br/.

La problemática también se replica en el estado de Río de Janeiro, que monitorea 291 puntos distribuidos en 197 playas, incluyendo destinos conocidos como Buzios, Angra do Reis, Cabo Frío y Arraial do Cabo. En el último relevamiento se detectaron sectores no aptos en la ciudad de Río de Janeiro, como Botafogo y un tramo de Arpoador, en Ipanema, además de la playa Armação, en Buzios.

Durante el verano pasado se registró un brote de gastroenteritis viral en los estados de São Paulo y Santa Catarina. En ese momento, las autoridades sanitarias sospecharon de la existencia de conexiones clandestinas de cloacas que vertían desechos en cursos de agua que desembocan directamente en las playas, lo que elevó el riesgo de contagio entre turistas y residentes, publicó El Territorio.