Cambian las reglas del IPC: comienza a aplicarse un nuevo método para calcular la inflación
El organismo estadístico nacional pondrá en marcha desde enero una actualización técnica en el índice de precios, con el objetivo de reflejar con mayor precisión los hábitos de consumo y la dinámica actual de la economía.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que desde enero comenzará a regir un nuevo esquema para calcular la inflación, con el propósito de obtener un indicador más acorde a los hábitos de consumo actuales y a la evolución de los precios en la economía.
La modificación se da en un contexto de desaceleración inflacionaria y podría incidir en distintas variables económicas, entre ellas el sistema cambiario que toma como referencia los datos oficiales. El rediseño del Índice de Precios al Consumidor había comenzado a elaborarse durante la gestión anterior y, tras varios ajustes técnicos, finalmente entrará en vigencia.
El principal cambio es la actualización de la canasta utilizada para la medición: dejará de basarse en el relevamiento de 2004 para adoptar los resultados de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018, lo que redefine el peso de cada rubro dentro del indicador.
Entre las áreas que ganarán mayor influencia se destacan Vivienda, agua, electricidad y combustibles, cuya ponderación se eleva de 9,4% a 14,5%, otorgando mayor impacto a las tarifas de servicios públicos. Algo similar ocurrirá con Transporte, que sube de 11% a 14,3%, incorporando con más fuerza el efecto de los combustibles y pasajes.
También aumentará la incidencia de Comunicaciones —impulsada por el uso de internet y telefonía móvil— y de Educación, donde tendrán mayor participación las cuotas y servicios vinculados al sistema educativo. En tanto, Salud mostrará una variación menor en su peso relativo.
Por el contrario, el rubro Alimentos y Bebidas reducirá su participación dentro del índice, pasando de 26,9% a 22,7%, aunque seguirá siendo uno de los componentes centrales para explicar la evolución del costo de vida.
Con esta actualización metodológica, el organismo busca reflejar con mayor fidelidad cómo consumen hoy los hogares argentinos y ofrecer una medición más cercana a la realidad económica.


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