La investigación judicial iniciada tras el hallazgo de cámaras ocultas en despachos oficiales permitió establecer que los dispositivos habían sido colocados durante la gestión anterior y que no se encontraban en funcionamiento. Con este dato, quedó descartada la hipótesis de un posible caso de espionaje.

“Quedó claro que se trata de aquellas cámaras y que no estaban operativas”, señalaron fuentes de Tribunales. La conclusión ratifica lo que había trascendido luego de la denuncia pública realizada por el gobierno provincial.

En el marco de la pesquisa —que comenzó el miércoles 21 de enero tras el descubrimiento de los equipos— se incorporó al expediente la entrevista realizada al ex secretario General de la Gobernación, Edgardo Kueider, cuando en 2019 presentó una denuncia por un presunto intento de extorsión.

El ex funcionario, actualmente con prisión domiciliaria en Paraguay acusado de contrabando, había recibido en ese momento un correo electrónico con imágenes obtenidas a partir del hackeo de las cámaras que él mismo había ordenado instalar en los principales despachos de la Casa Gris.

Aunque aquella causa fue archivada, la declaración de Kueider en la investigación penal preparatoria resultó determinante para esclarecer el origen de los dispositivos encontrados la semana pasada.

“En la entrevista, Kueider brinda detalles sobre los equipos que mandó colocar y explica que retiró el router y el DVR”, precisaron desde Tribunales. En concreto, se trata de tres aparatos de grabación de audio y video ocultos dentro de sensores de movimiento.

Durante la investigación también se tomaron testimonios a técnicos que inspeccionaron la instalación, al personal que descubrió los dispositivos y a distintos funcionarios. “En una de esas declaraciones se indicó que las cámaras son las mismas a las que hizo referencia Kueider en su denuncia”, agregaron.

Respecto de un cable cuyo recorrido generaba dudas, las revisiones permitieron determinar que estaba destinado a alimentar un router que ya no se encuentra en el lugar y que habría estado ubicado sobre una repisa en un pasillo.

Aún restan algunas entrevistas, entre ellas la del coordinador de Gabinete provincial, José Luis Patiño, quien ocupa actualmente la oficina donde se halló el rack con el cableado de una de las cámaras.

Más allá del avance judicial, el episodio también podría derivar en repercusiones políticas. Días atrás, el secretario General de la Gobernación, Mauricio Colello, solicitó públicamente al ex gobernador y actual senador nacional Gustavo Bordet que aclarara si había ordenado la instalación de los equipos.

“Creo que tanto el exsecretario general como el exgobernador deberían explicar si obviaron, olvidaron o intencionalmente no informaron que dejaban cámaras ocultas en la Gobernación”, sostuvo Colello en una entrevista con Clarín.

Para el funcionario, que los dispositivos correspondan a la administración anterior “es doblemente grave”, ya que —según planteó— si las autoridades de entonces conocían su existencia, debieron haberlo comunicado.

En la misma línea, un integrante del gabinete provincial advirtió que, si las cámaras estaban instaladas desde la gestión pasada y no se informó durante la transición, “se trataría de un hecho muy grave”. Y añadió: “Si efectivamente eran las que instaló Kueider, hay que recordar que él mismo fue hackeado y filmado con esas cámaras”. También señaló que, de no haber estado al tanto el exgobernador, la situación resultaría igualmente preocupante.

Mientras tanto, en la Casa Gris aseguran que continúan siguiendo de cerca el desarrollo de la investigación judicial.(I:Análisis)