Durante el fin de semana se registraron numerosos casos de personas heridas en zonas costeras de Victoria, a raíz de la presencia de palometas en el río Paraná. La situación generó preocupación entre vecinos, turistas y autoridades sanitarias.

Según se informó, un trabajador del sector ribereño debió asistir a 46 bañistas que sufrieron mordeduras mientras se encontraban en el agua. En uno de los casos, la lesión fue de extrema gravedad y derivó en la pérdida de un dedo.

Desde el Hospital Fermín Salaberry se indicó que siete personas, entre adultos y menores, recibieron atención médica por lesiones de consideración. Ante este escenario, se recomendó evitar el ingreso al río, especialmente en caso de tener heridas abiertas, y reforzar el cuidado de niños y niñas en áreas ribereñas.

Las autoridades mantienen el alerta y solicitan extremar las precauciones hasta que la situación se normalice.