De la mano de Di María, Central fue contundente y sumó sus primeros tres puntos en la era Almirón

Central se sacó una mochila pesada que arrastraba luego de la derrota frente a Belgrano y cosechó tres puntos que le dan tranquilidad. Di María, la figura

Con un Ángel Di María, que otra vez volvió a ser Fideo, como figura, Central se vuelve a Rosario con una sonrisa para esperar con el ánimo bien en alza el partido del domingo contra River, que será igual o más complicado que este.

Seguramente los porcentajes de posesión de la pelota serán muy favorables a Racing. Pero en el fútbol se gana con goles, Central los hizo y mostró la contundencia que no tuvo el sábado pasado ante su gente y venció 2 a 1.

Lo primero que hay que dejar bien en claro es que el mal estado del campo de juego condicionó el partido para los dos. Porque tanto Racing como Central tienen jugadores de buen pie, pero el terreno parecía de fútbol playa, por lo cual se hacía casi imposible jugar por abajo.

En este contexto, Central que volvió a las fuentes, con un 4-2-3-1 clásico trató de ser un un equipo ordenado en los primeros minutos, absorber la presión de lo que significa ser visitante y después de esa adaptación comenzar a jugar.

La pelota salía por arriba

Ambos equipos optaron por el juego directo. Incluso la salida de los arqueros, a los efectos de evitar errores no forzados eran pelotazos largos. Los primeros 15 minutos fueron muy cortados y tediosos. Incluso estaban más entretenidos los picaditos que jugaban los chicos en el playón de cemento que separa la tribuna oficial de la cancha.

El partido se jugaba por ambos lados a una segunda pelota. Pero por un lado Di Césare y García Basso le ganaban los duelos a Veliz; y por el otro Mallo y Ovando hacían lo propio con Maravilla Martínez.

Con este formato, el cotejo se podía abrir o con una pelota parada, o con algún blooper de algún defensor por el paupérrimo estado del campo de juego. Pero en el primero de los rubros, tanto Miljevic en un tiro libre desde el costado a los 15’ y Di María con un tiro de esquina a los 16’ tampoco le pudieron sacar jugo a esa situación.

Los primeros 20 minutos se consumieron con un remate de Campaz y otro de Miljevic, que contuvo bien Ledesma. Poco y nada.

Traje de campeón del mundo

Por lo cual fue impensado lo que pasó en la segunda mitad de la primera parte. Porque a los 24’ Di María se puso el traje de campeón del mundo, hizo una jugada personal luego de una triangulación entre Enzo Giménez y Pizarro y definió con mucha clase.

El equipo de Gustavo Costas se vio obligado a adelantarse más, pero no cambió el libreto. Por lo que a los 34’ Di María inició una contra, que derivó para Campaz quien asistió a Veliz para poner el 2 a 0.

Los canallas cometieron el pecado de refugiarse, a pesar de la insistencia y el fastidio de Almirón. La postura corporal y los saltitos del entrenador auriazul, eran un síntoma de que las cosas no andaban bien.

Sobre los 37’ Maravilla Martínez exigió a Ledesma, y a los 45’ el 9 local le puso la cabeza a un centro de Santiago Solari para descontar, en una jugada donde el asistente había marcado fuera de juego, pero el Var lo contradijo y convalidó el tanto de Racing.

La segunda mitad: Central pudo aguantar

En la segunda mitad, Soto sustituyó a Sández en el lateral izquierdo. Cuando por las circunstancias se pensaba que los canallas no iban a asumir el protagonismo, los de Almirón decidieron defenderse con la pelota y atacar el arco de Cambeses.

Central mostraba más presión y no esa postura pasiva de los últimos diez minutos de la primera etapa. Miljevic seguía siendo el conductor del equipo local, pero sus compañeros no hablaban el mismo idioma. Valentín Carboni nunca entró en sintonía y el DT de Racing mandó a la cancha a Conechny para darle otro vuelo al equipo.

Para los últimos 25 minutos Almirón decidió el ingreso de Navarro por Campaz (salió con una pequeña molestia) y además entró Copetti por Veliz.

Los locales solamente tuvieron un par de remates de Sosa (68’) y Miljevic (69’), aunque la más clara fue de Baltazar Rodríguez a quien Ledesma le ahogó el empate a los 83’. Un minuto antes fue Ovando, quien de cabeza tras un tiro libre de Di María casi sentencia el partido.

Sobre el final, los canallas con el ingreso de Raffin, por un cansado Di María, aguantaron la ventaja y esta vez el plan, a diferencia de lo que pasó contra Belgrano en Arroyito, se pudo lograr y logró sus primeros tres puntos en el campeonato.

No Comments Yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *