El PBI alcanzaría su máximo histórico pero la desocupación sube por falta de empleo
Pese al crecimiento del 4,4%, el economista Jorge Colina alertó que los sectores dinámicos no generan puestos de trabajo en las ciudades y crece la precariedad.

El titular de IDESA explicó que este fenómeno responde a que los motores actuales de la economía, como el agro, el petróleo, el gas y la minería, operan bajo una lógica capital-intensiva y se desarrollan lejos de los grandes centros urbanos.
«Lo preocupante es que el desempleo aumentó porque no aumentó el empleo; directamente no se crearon puestos», afirmó el especialista por Splendid AM 990, señalando que estos sectores «ponen más pesos en máquinas que en hombres» y que, por su ubicación geográfica, «a las ciudades no le llega porque ese crecimiento no derrama».
Esta configuración económica impacta con mayor fuerza en los grandes aglomerados como el Conurbano bonaerense, Rosario y Córdoba, donde la falta de oportunidades empuja a la población hacia un cambio irreversible en la forma de relacionarse con el trabajo.
Para Colina, la Argentina transita hacia un modelo de autoempleo de supervivencia motorizado por las plataformas digitales y el cuentapropismo precario. «Vamos a ver un aumento fuerte del cuentapropismo. No va a desaparecer el trabajo asalariado, pero hoy la mitad de la gente en Argentina ya es informal o cuentapropista», sentenció, comparando la situación con la década del 90, con la salvedad de que hoy las apps de servicios funcionan como un colchón que evita tasas de desempleo del 18%.
Respecto a las amenazas tecnológicas, según supo la Agencia Noticias Argentinas, el economista restó dramatismo al avance de la inteligencia artificial y la robotización en el mercado local. «Hay un tremendismo. La tecnología nunca va a desplazar al ser humano, lo que va a suceder es que va a cambiar la naturaleza de los trabajos», sostuvo.
Además subrayó que las máquinas se encargarán de la producción de bienes mientras que las personas se volcarán a los servicios donde se resalta el talento humano. Según su visión, el hombre dejará de dedicarse a producir cosas para enfocarse en tareas donde la interacción personal es insustituible.
Finalmente, en un contexto de alta inflación y tensiones por la pérdida del poder adquisitivo, Colina se refirió a la política salarial del Gobierno y el rol de las negociaciones colectivas. El economista sugirió que se debe cambiar la perspectiva sobre estos acuerdos para que dejen de ser un techo rígido. __IP__
«La paritaria debería ser solo una indicación de cuál debería ser el mínimo aumento. Que sea la referencia de lo mínimo y que luego cada empresa dé por encima de eso lo que considere según la productividad y el desempeño», concluyó el especialista.


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