El jueves, un productor quedó empantanado y arrojó 4.000 litros. En la zona, de 2.500 kilómetros de caminos rurales, solo 200 kilómetros son de ripio, sin mantenimiento. La realidad escolar también es afectada.

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Unos 4.000 litros de leche debió tirar sobre el camino rural de tierra un productor de Nogoyá, en la zona de Colonia 21 –a 18 kilómetros de la localidad de Nogoyá–, como consecuencia de haber quedado empantanado sobre esa traza. Ocurrió el jueves, en una zona en la que habitan 35 familias, en unas 3.000 hectáreas y una extensión vial de 10 kilómetros de tierra, con un alto nivel productivo.
«Somos como un parque industrial a cielo abierto», consideró Antonio Viek, en diálogo con UNO. En el distrito Chiquero, la última vez que pasó una máquina de Vialidad Provincial fue en noviembre, recordó el productor. «Hace poco estuvimos haciendo unos arreglos entre los vecinos», acotó.
«Tirar leche por no poder sacar la producción, es moneda corriente», aportó a UNO la titular de la Sociedad Rural de Nogoyá, Guadalupe Vivanco. La dirigente recordó que en lo que va del año, desde el organismo provincial no se destinaron fondos ni siquiera para combustible de las máquinas, que están paradas. «Por eso la zonal está acéfala», cuestionó.
Nogoyá dejó de ser la cuenca lechera de la provincia. La titular de la Sociedad Rural comentó que el año pasado, el cierre de unos 37 tambos pequeños hizo que fuera superada por el departamento Paraná. Sin datos oficiales, se estima que en el departamento Nogoyá hay unos 150 productores tamberos.
«Yo tengo 180 animales, y podría tener 250 o 300, pero teniendo en cuenta estas dificultades, no queremos sumar más actividad productiva. Nos hemos tenido que adaptar a la realidad del mal estado de los caminos: muchos tambos han cerrado y vuelven al queso», explicó. «En mi caso, estoy viendo de aprovechar los días de lluvia para hacer masa», dijo en relación a la utilización de la leche con destino a muzzarella.
La titular de la Sociedad Rural reclamó por la falta de respuestas oficiales, a los pedidos de trabajos que se vienen formulando desde hace largos meses.
Los caminos en el Departamento están intransitables, luego de lluvias escasas de 10 o 20 milímetros –que tardan en secar una semana para poder atravesarlos siguiendo una huella– o debido a que ya hay lagunas formadas sobre esas trazas.
«La red de caminos rurales del departamento es de 2.500 kilómetros, y solo 200 tienen un ripio en pésimo estado», mencionó Vivanco.
La dirigente sostuvo que la institución mantuvo un encuentro con el intendente Rafaela Cavagna, para pedirle que intercediera ante las autoridades provinciales, con el propósito de hallar una solución al problema de larga data que vienen sufriendo por el estado de los caminos. «No nos da respuesta nadie, nadie nos atiende», remarcó, y agregó: «Hay una situación de abandono que sufrimos. Las máquinas están paradas en todos los distritos, y el único arreglo que se hace últimamente es pago por los productores, que hacen lo que pueden. Estamos cada vez peor, porque la situación se va agravando porque no llegan las respuestas».