Un proyecto de reforma del Código Penal propone la incorporación de nuevas figuras delictivas vinculadas a modalidades de robo como los denominados “motochorros” y “viudas negras”, con el objetivo de actualizar la legislación frente a prácticas delictivas actuales.

Sin embargo, uno de los puntos que genera mayor atención es el referido a los delitos de corrupción. En versiones preliminares del borrador se contemplaba un agravamiento de las penas para este tipo de delitos, lo que fue interpretado como un intento de endurecer las sanciones.

De acuerdo a distintas versiones, en los últimos meses esa modificación habría sido revisada y finalmente no se habrían introducido cambios en las penas vigentes para los delitos de corrupción.

La situación abre interrogantes y genera debate en torno a los criterios adoptados en la reforma y el alcance de las modificaciones propuestas.