El holding Quiñenco -brazo inversor del grupo chileno Luksic- quiere quedarse con las más de 600 estaciones de servicio que opera Shell en la Argentina, por las que presentó una oferta que superaría los u$s 1.000 millones, casi seis años después de su primer intento de desembarcar en el mercado nacional de combustibles.

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El holding Quiñenco liderado por el clan de origen croata, y que conduce Andrónico Luksic, publica este jueves en el «Diario Financiero» de Santiago, «tiene en caja más de 680 millones de dólares (considerando efectivo, saldos en bancos, depósitos a plazo e inversiones en documentos con pactos de retroventa), según la Memoria 2016».

La publicación «El Mostrador» recuerda a su vez que Shell vendió su negocio de combustibles en Chile al grupo en abril de 2011, y afirma que la compañía anglo holandesa «planea concentrarse este mes en tres oferentes para sus activos petroleros en la Argentina después de recibir ocho ofertas», algunas inclusive por mayor monto que el mencionado.

Otro candidato, a juzgar por los trascendidos, es el grupo Southern Cross, fondo inversor liderado por Norberto Morita -miembro del directorio de un conjunto de firmas en la región y socio de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y del Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento)- y por el chileno Raúl Sotomayor.

También habrían presentado ofertas las compañías Trafigura y Vitol, dos de las mayores empresas de comercialización de combustibles del mundo, junto con Raizen Combustiveis SA, firma operada de forma independiente entre Shell y la brasileña Cosan S.A.

La lista de interesadas incluiría además a PetroChina Co., el mayor explorador de petróleo y gas del gigante asiático, y a la argentina Pluspetrol S.A., mientras YPF desechó el ofrecimiento ante la imposibilidad de lograr la aprobación de la Comisión de Defensa de la Competencia, porque ya tiene más de 55% del mercado.

Shell puso en venta la refinería de Dock Sud, en el partido bonaerense de Avellaneda, la única que mantiene en Sudamérica, y la red de estaciones de servicio, después de una revisión estratégica y un plan de desinversión global de u$s 30.000 millones, para reducir su deuda después de la adquisición la petrolera británica BG Group plc.

Royal Dutch Shell trabaja con Credit Suisse Group AG en las escisiones en la Argentina, donde los activos de exploración y producción de petróleo y gas no están incluidos, ya que las inversiones en Vaca Muerta siguen siendo una prioridad.

Quiñenco maneja su negocio de combustibles en Chile a través de Enex y el propio gerente general de la filial, Nicolás Correa, confirmó que dentro de los planes de la empresa está su internacionalización, por lo cual intentó quedarse con la operación de Petrobras en Uruguay y Paraguay.

La compra de las estaciones de Shell por parte del grupo Luksic fue alentada en 2011 por el entonces ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, que buscaba con esa operación saldar su enfrentamiento que mantenía con su ex titular y hoy titular de la cartera de Energía y Minería, Juan José Aranguren.