Enviaron a prisión al empresario rosarino condenado por Trata Laboral en Victoria
José Abel Venturini ya comenzó a cumplir la condena a ocho años de cárcel por esclavizar a dos hombre de Corrientes en su empresa naútica ubicada en la ciudad de Las Siete Colinas.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme el fallo condenatorio contra José Abel Venturini, un empresario rosarino condenado en Entre Ríos por Trata Laboral en Victoria. Tras un corta búsqueda el viernes, el acusado fue localizado y derivado a la cárcel para comenzar a cumplir la pena de ocho años de prisión que le impuso el TOF de Paraná, supo AHORA.
La condena se dictó a fines de 2024, pero una serie de recursos casatorios impusibilitaron su inmediata ejecución. En todas las instancias la defensa del empresario recibió negativas. La sentencia tiene dos cuestiones que la hacen histórica es la más alta impuesta en Entre Ríos, pero además impuso una indeminización de 9 millones de pesos para las víctimas.
La sentencia la redactó el juez Roberto López Arango (ya jubilado). Según quedó plasmado en el debate, el empresario de la ciudad de Rosario, José Abel Venturini, explotó a dos trabajadores correntinos en la construcción de una guardería de lanchas en la ciudad de Victoria.
En los alegatos, el fiscal general José Ignacio Candioti, había solicitado la pena y la multa que aplicó el juez López Arango.
El juicio se inició a mediados de octubre de 2024 y se extendió hasta noviembre de ese año. En las audiencias se ventiló el caso de explotación laboral que sucedió y se descubrió en el año 2019 en Victoria, donde dos jóvenes vivían en circunstancias esclavizantes.
A través de una de sus empresas, Centella Marine SRL, construía una guardería náutica en la zona del puerto de Victoria.
Según la Ley 26.842 del Código Penal -sancionada en el 2008- este delito consiste en “el ofrecimiento, la captación, el traslado, la recepción o acogida de personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional, como desde o hacia otros países”, y comprende tanto a la explotación laboral y sexual como el tráfico de órganos, la adopción ilegal, entre otros.


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