El proyecto mantendrá el objetivo de déficit cero y sumaría obras reclamadas por provincias aliadas. Prevén menor inflación, déficit cero en las cuentas públicas y crecimiento del PBI.
El Gobierno presentará este martes el proyecto de Presupuesto 2027 en la Cámara de Diputados, con el equilibrio fiscal como condición central de la política económica y una serie de obras reclamadas por gobernadores aliados y dialoguistas, que la Casa Rosada incorporaría mientras busca ordenar los apoyos para la negociación legislativa.
La iniciativa marcará las prioridades del último año del mandato de Javier Milei y, al mismo tiempo, fijará las principales variables con las que el Ejecutivo proyecta llegar a las elecciones presidenciales. Entre ellas estarán las estimaciones de inflación, actividad, recaudación y comercio exterior, además de la distribución prevista para el gasto público.
A diferencia de presentaciones anteriores, Milei no irá al recinto de Diputados para presentar los principales lineamientos ni defender el proyecto. El Presidente reunió este lunes a los legisladores de La Libertad Avanza en la Casa Rosada y, aunque durante una exposición de más de dos horas y media no abordó específicamente el Presupuesto, concentró su intervención en la marcha de la economía y en la necesidad de sostener el rumbo.
El oficialismo llega además a la discusión después de varias semanas de conversaciones con las provincias. Parte de esos intercambios quedaría reflejada en la incorporación de proyectos de infraestructura, una herramienta con la que el Ejecutivo intenta acercar posiciones sin modificar la premisa de que cualquier acuerdo debe mantener el equilibrio de las cuentas públicas.
El déficit cero seguirá en el centro del programa económico
El proyecto mantendrá como uno de sus ejes el déficit cero, que Milei considera una condición indispensable para consolidar la desaceleración de la inflación. El adelanto enviado por el ministro de Economía, Luis Caputo, al Congreso a principios de julio anticipó que el Ejecutivo proyecta una “desaceleración significativa” del índice de precios durante los próximos años.
La expectativa oficial también contempla una mejora de la actividad económica que permita elevar la recaudación en términos reales. De acuerdo con ese documento, el Gobierno proyecta para 2027-2029 un “leve incremento real anual” de los ingresos tributarios, sostenido principalmente por la recuperación de la economía y el crecimiento de las exportaciones.
Ese escenario convivirá con la intención de continuar reduciendo la presión impositiva. Economía planteó que la política tributaria buscará “devolver recursos al sector privado” y mejorar la competitividad de las actividades exportadoras, mientras el Ejecutivo espera que el crecimiento compense parte del efecto fiscal de esas modificaciones.
Las proyecciones oficiales para el mediano plazo también incluyen una reducción de la tasa de desempleo, mejoras en los niveles de pobreza e indigencia y una distribución del ingreso más favorable. El detalle de esas previsiones será uno de los puntos que comenzará a analizar el Congreso una vez que avance el tratamiento en la Comisión de Presupuesto y Hacienda.
Las obras provinciales entrarían en la negociación por los votos
La negociación con los gobernadores empezó antes del ingreso del proyecto a Diputados. La Casa Rosada trabajó en la incorporación de obras viales, acueductos, plantas potabilizadoras y sistemas de saneamiento solicitados por distintas jurisdicciones, aunque su inclusión en las planillas no garantiza que todas comiencen durante 2027 ni que sean financiadas íntegramente por la Nación.
Entre Ríos y Mendoza fueron las provincias que recibieron señales más concretas. Para el distrito gobernado por Rogelio Frigerio se contemplaron proyectos de agua potable en Concordia, la ampliación del sistema de Diamante y obras cloacales en Villaguay. En Mendoza se prevé la continuidad de trabajos sobre la Ruta Nacional 40, los puentes sobre el río Mendoza en Anchoris y la conexión vial hacia San Juan.
También se analizaron proyectos vinculados con Catamarca, Tucumán, Chaco, Chubut, Corrientes, Salta y Jujuy. Los montos asignados y el ritmo previsto para cada intervención quedarían determinados en las planillas anexas, mientras algunas provincias todavía mantienen conversaciones con el Ejecutivo para definir el alcance de sus reclamos.
La posibilidad de incorporación de obras de infraestructura forma parte de una negociación más amplia. El Gobierno necesita respaldos de diputados y senadores vinculados con los gobernadores para avanzar con su agenda después de las últimas diferencias en el Congreso y pretende que la discusión presupuestaria funcione como una instancia para recomponer esos vínculos.
Ese mensaje también estuvo presente en la reunión que Milei mantuvo este lunes con sus bloques legislativos. Karina Milei pidió evitar enfrentamientos con potenciales aliados y concentrar la confrontación política en el kirchnerismo. La estrategia empezará a ponerse a prueba con el Presupuesto 2027, que obligará al oficialismo a combinar su principal límite económico, el equilibrio fiscal, con las demandas de las provincias cuyos votos necesitará para convertir el proyecto en ley.
