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Día Mundial del Corazón: qué hábitos ayudan a reducir el riesgo cardiovascular

Las enfermedades cardiovasculares siguen entre las principales causas de muerte a nivel mundial: algunas de las medidas que ayudan a proteger el corazón.

No todas las personas tienen el mismo riesgo cardiovascular. (Imagen: Adobe Stock)

Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha impulsada para concientizar sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares y la importancia de cuidar la salud desde edades tempranas.

Las enfermedades cardiovasculares incluyen distintos trastornos del corazón y de los vasos sanguíneos, entre ellos el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular. Muchos de sus factores de riesgo pueden modificarse con hábitos y controles adecuados.

La Organización Mundial de la Salud señala que el consumo de tabaco, la alimentación poco saludable, la inactividad física y el uso perjudicial de alcohol son algunos de los principales factores que aumentan el riesgo cardiovascular. También influyen condiciones como la hipertensión, la diabetes, el colesterol elevado y la obesidad.

La presión arterial y el colesterol pueden avanzar sin dar síntomas

Uno de los desafíos de la prevención cardiovascular es que algunos factores de riesgo pueden estar presentes durante años sin generar señales claras.

La hipertensión arterial, por ejemplo, muchas veces no provoca síntomas. Por eso, medir la presión periódicamente permite detectar valores elevados y actuar antes de que aparezcan complicaciones.

Los controles son importantes, especialmente en personas con antecedentes familiares, sobrepeso u otros factores de riesgo. (Foto: Adobe Stock)
Los controles son importantes, especialmente en personas con antecedentes familiares, sobrepeso u otros factores de riesgo. (Foto: Adobe Stock)

Algo similar ocurre con el colesterol. Un nivel elevado de colesterol LDL puede favorecer la formación de placas en las arterias y aumentar el riesgo de enfermedad coronaria.

Moverse, comer mejor y no fumar protege al corazón

La actividad física regular es una de las herramientas más importantes para la salud cardiovascular. Caminar, andar en bicicleta, nadar o realizar cualquier actividad que implique movimiento de manera sostenida puede ayudar a mejorar la presión arterial, el peso, la glucosa y el perfil de colesterol.

También se recomienda una alimentación basada en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y fuentes de proteínas saludables, y limitar el exceso de sal, grasas trans, azúcares y productos ultraprocesados.

Evitar el tabaco es otro de los pilares. Fumar daña los vasos sanguíneos, favorece la formación de coágulos y aumenta de manera significativa el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.

La prevención también incluye controles y conocer los antecedentes

La edad, los antecedentes familiares y ciertas enfermedades pueden aumentar la probabilidad de desarrollar problemas cardíacos. Por eso, además de sostener hábitos saludables, es importante realizar controles médicos según la edad y los factores de riesgo de cada persona.

Conocer la presión arterial, los niveles de colesterol y glucosa, mantener un peso saludable y consultar ante síntomas como dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones persistentes puede ayudar a detectar problemas de manera temprana.

Cuidar el corazón no depende de una sola medida. Se construye a partir de hábitos cotidianos, controles periódicos y decisiones sostenidas en el tiempo.

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