Ante las inminentes inundaciones que causaría “El Niño”, Epidemiología prepara a sus equipos de salud
“En Entre Ríos llegamos a tener entre 150 a 200 o 250 casos dependiendo del año y eso es lo que manejamos habitualmente de pacientes que están bajo tratamiento por esta enfermedad», informó Garcilazo.
El director de Epidemiología de Entre Ríos, Diego Garcilazo, detalló las herramientas que se desarrollan y que se desplegarían desde el sistema sanitario para afrontar las consecuencias en la salud que podría generar el fenómeno climático «El Niño». También habló de la situación de la provincia ante los casos de tuberculosis.
En declaraciones realizadas al móvil del programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Garcilazo indicó que “si bien no nos garantizan cuáles van a ser los lugares que se van a inundar ni exactamente cómo va a ser el fenómeno en la provincia, sí ya hay signos o información suficiente como para empezar a preparar a los equipos de salud en relación a lo que tiene que ver con todo lo que implica que haya gente evacuada, que se necesite evacuar gente, moverlas de sus lugares”.
Al respecto, explicó que “en las inundaciones en general, nuestra provincia tiene dos particularidades, porque nosotros estamos rodeados por dos ríos, con lo cual tenemos inundaciones relacionadas a la altura del agua, que eso va a ocurrir; y también después tenemos situaciones de inundaciones relacionadas a lluvias intensas y que eso no pueda drenar. Un ejemplo bastante común es lo que pasa en Gualeguay, donde llueve intensamente y el agua no puede drenar rápidamente a los arroyos. Esas situaciones son más complejas porque el agua aumenta la altura dentro de una ciudad en cuestión de minutos u horas y es muchísimo más complejo después el rescate, la movilización de la gente, etc. Entonces son situaciones completamente distintas en cuanto al manejo”.
En ese marco, apuntó que “hay tres momentos; este momento sería la parte preparatoria porque todavía no tenemos gente evacuada, por lo menos en gran cantidad, sino que lo que estamos viendo son algunos signos hidrológicos de que el río está aumentando su altura y que las tormentas irán a venir con mayor intensidad en los próximos meses. Lo que se prepara es básicamente a los equipos de salud para que evalúen las poblaciones que podrían llegar a estar en riesgo o en necesidad de evacuación”.
Frente a probables inundaciones, identificó que “hay tres momentos importantes: lo más importante a tener en cuenta está relacionado a lo que es electrocuciones, ahogamientos, lesiones, heridas, que es lo que más se ve cuando sube el agua de forma rápida o cuando se necesita hacer evacuaciones de forma urgente. Después está todo el período cuando hay gente que está evacuada, y si hay gente que está evacuada durante mucho tiempo, lo que hay que evaluar y lo que se ve más frecuentemente está relacionado a lesiones en la piel, pequeños brotes que se pueden dar de enfermedades respiratorias o gastrointestinales, que se producen porque hay gente que está mucho tiempo evacuada en ciertos lugares, así que hay que garantizar agua segura y también puede haber muchos pacientes crónicos que hayan perdido su medicación y hay que garantizar esa medicación desde el punto de vista de salud. Todo eso se hace a través de rondas sanitarias en lugares donde está evacuada la gente”.
“Y finalmente hay otro momento que es cuando empieza a bajar el agua y la gente empieza a volver a sus lugares, hay que tener en cuenta que el suelo y generalmente el agua queda contaminada porque los animales también empiezan a tratar de moverse del lugar donde están las zonas inundadas y ahí se puede empezar a contaminar el suelo y las aguas de otro tipo de eventos más relacionados a leptospirosis, hantavirus y demás”, planteó.
Situación de la tuberculosis
En otro orden, Garcilazo describió que “la tuberculosis en Entre Ríos siempre fue un tema de importancia, y también en Argentina, pero por ahí se habla y por ahí no se habla del tema”.
“En general, llegamos a tener entre 150 a 200 o 250 casos dependiendo del año y eso es lo que manejamos habitualmente de pacientes que están bajo tratamiento por esta enfermedad. Lo que sí se ha visto a nivel nacional, si bien venía en los últimos 10 o 15 años una disminución del número de casos, eso se estancó y sigue ahí en ese mismo rango. Lo más importante a tener en cuenta en esta enfermedad es el diagnóstico oportuno temprano y el tratamiento a tiempo que no sólo permite curar a la persona sino también permite cortar las cadenas de transmisión”, concluyó.



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