Brian David Rosell, reconoció que se dedicaba al tráfico de drogas sintéticas. Lo detuvieron el año pasado durante un operativo policial en la ruta a la altura de Angélica.

Un hombre de 30 años fue condenado a 4 años y 10 meses de prisión por transportar en su auto 665 dosis de éxtasis, 70 de LSD (ácido lisérgico), 215 gramos de “cristal” y 320 gramos de ketamina. Así lo dispuso el juez federal de garantías de Rafaela Santiago Joaquín Saux, al homologar un acuerdo pleno suscripto por la Sede Fiscal Descentralizada, a cargo del fiscal federal Gustavo Onel, el ahora condenado y su defensa.

Brian David Rosell, oriundo de la ciudad de Paraná, fue considerado responsable del delito de transporte de estupefacientes, de acuerdo a lo previsto en el artículo 5, inciso c de la Ley 23.737. Las drogas de diseño habían sido halladas dentro de su vehículo en el marco de un control de rutina en la localidad santafesina de Angélica, en noviembre del año pasado.

En la audiencia que se realizó la semana pasada, el fiscal Onel detalló los hechos y exhibió las evidencias que fundaron la acusación. Tras la exposición de la defensa, a cargo de Corina Beisel, donde brindó su conformidad con el monto de la pena, Rosell reconoció haber transportado los estupefacientes y aceptó las condiciones del acuerdo.

Como parte del acuerdo homologado, se dispuso la destrucción de las drogas secuestradas y se ordenó el decomiso definitivo del vehículo utilizado para el transporte de las sustancias ilícitas, al considerárselo  una herramienta fundamental para la comisión del delito.

La investigación

En el caso, se estableció que Rosell transportaba las pastillas de éxtasis y LSD junto con la ketamina y el cristal a bordo de un auto Chevrolet Tracker de su propiedad.

El cargamento, valuado en más de 57 millones de pesos al momento del hecho, fue detectado durante un control vehicular realizado el 25 de noviembre de 2025 en la intersección de las rutas nacionales 19 y 34, a la altura de la santafesina de Angélica, ubicada en el departamento San Cristobal, a 82 kilómetros de la ciudad de Santa Fe.

El procedimiento se originó cuando personal de la Unidad Operativa II de la Guardia Provincial de la Policía de Santa Fe detuvo la marcha del vehículo al advertir que circulaba en infracción a la Ley Nacional de Tránsito por no tener colocada la chapa patente en su parte frontal.

El joven era conocido en Paraná por la venta de drogas en fiestas privadas. Sin embargo, no estaba bajo la órbita de los investigadores de Drogas Peligrosas.

Bolsas en todo el vehículo

Durante la inspección, los efectivos policiales observaron una bolsa oculta debajo del asiento del conductor. Al ser consultado sobre la documentación obligatoria para circular, el conductor se mostró nervioso y solamente exhibió la licencia de conducir. Al consultarle sobre lo que transportaba, reconoció de manera voluntaria y ante los oficiales que se trataba de sustancias estupefacientes que estaban escondidas en distintos sectores.

Con autorización judicial y la intervención del Área de Microtráfico Distrito Rafaela de la Policía de Investigaciones (PDI), se concretó una requisa que permitió secuestrar las drogas e incautar 124.700 pesos, 400 dólares y tres teléfonos celulares.

Al día siguiente, se allanó el domicilio del ahora condenado en la ciudad de Paraná. Allí se encontraron nuevas dosis de MDMA, vestigios de ketamina, sustancias utilizadas para el corte y estiramiento de drogas, una balanza de precisión junto con anotaciones de interés para la causa y diversos elementos vinculados al fraccionamiento y comercialización de estupefacientes.

Tras los avances de la pesquisa desarrollada por la Sede Fiscal, en marzo de este año se allanó una vivienda particular en un country de la localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires, que estaría vinculado a presuntos eslabones mayores en la cadena de tráfico de sustancias ilícitas. En el domicilio, se secuestraron 15 dispositivos electrónicos que están siendo analizados en una investigación paralela.

Según fuentes consultadas el joven es parate de una “organización” delictiva vinculada al narcotráfico de gran escala que tiene varias personas bajo investigación.