El Fideo no llega en un buen momento físico y será preservado por el DT para los playoffs
La fase regular del Torneo Clausura espera por el desarrollo de la última jornada, en la que Boca, Argentinos Juniors y Rosario Central tienen serias posibilidades de consagrarse en la tabla anual. Más allá de que era un secreto a voces en la interna del Canalla, la presencia de Ángel Di María en el compromiso ante Estudiantes de Río Cuarto quedó completamente descartada, pese a la importancia que trae consigo el partido.
Si bien será parte de la lista de concentrados de forma simbólica, el Fideo será preservado por el cuerpo técnico encabezado por Jorge Almirón con la mira puesta en que llegue en total plenitud al inicio de los playoffs, instancia en la que todavía espera por su rival. En tanto, la preocupación por su estado físico se originó en el último partido frente a Sarmiento en Junín, especialmente cuando pidió el cambio a los 13 minutos del segundo tiempo por una molestia.
Consumada la victoria por 2-1 contra el Verde, Di María brindó detalles de qué le había sucedido. “El pubis me empezó a molestar del lado izquierdo. Terminé muerto. Voy a ir viendo cómo estoy para mejorar y, así, poder estar”, aseguró en Radio Boing. Desde ese momento, realizó trabajos diferenciados en la semana y, beneficiado por la doble fecha FIFA de selecciones, decidió no apurar los tiempos de recuperación.

