En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, se recuerda la importancia de completar los esquemas de vacunación contra las hepatitis A y B, una de las medidas más eficaces para prevenir estas enfermedades que afectan al hígado.


La hepatitis B es una infección que, en muchos casos, no presenta síntomas, pero con el paso del tiempo puede provocar enfermedades graves, como cirrosis o cáncer de hígado.

La vacuna es segura, gratuita y altamente efectiva. Para lograr una protección completa es necesario recibir las tres dosis. Quienes hayan iniciado el esquema y no lo hayan terminado no deben volver a comenzar: las dosis aplicadas siguen siendo válidas, aunque hayan transcurrido varios años, y solo es necesario completar las que faltan.

Desde 2012, la vacuna contra la hepatitis B forma parte del Calendario Nacional de Vacunación para todas las personas, por lo que quienes no estén vacunados o tengan el esquema incompleto pueden iniciarlo o completarlo de manera gratuita.

La hepatitis A también es una enfermedad viral que afecta al hígado. Se transmite principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados y por el contacto con personas infectadas.

Para prevenirla, el Calendario Nacional de Vacunación contempla una única dosis a los 12 meses de vida. Esta estrategia permitió reducir de manera significativa los casos de hepatitis A y sus complicaciones en el país. Si un niño o una niña ya cumplió un año y aún no recibió esta vacuna, es importante completar el esquema.

También se recomienda revisar el carnet de vacunación. Quienes tengan dudas sobre si recibieron la vacuna contra la hepatitis B o si completaron el esquema pueden acercarse a cualquier Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), donde se verificará la situación y, de ser necesario, se aplicarán las dosis pendientes.

Mantener al día las vacunas es una de las formas más efectivas de proteger la salud y prevenir la hepatitis A y B.