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Todo el arco opositor cuestionó el discurso de Milei sobre Malvinas: lo califican de “oportunista y demagogo”

El reclamo de Javier Milei sobre la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y los anuncios para impedir la explotación de recursos en las inmediaciones del archipiélago generó fuertes críticas entre distintos sectores de la oposición. Dirigentes peronistas, de izquierda y de la Unión Cívica Radical cuestionaron el giro del Gobierno, señalaron que varias de las medidas anunciadas ya contaban con antecedentes legales o administrativos y apuntaron contra la política exterior de la actual gestión.

El ex canciller Jorge Taiana aseguró en su cuenta de X que «tras 3 años de persistente desmalvinización, Milei anuncia medidas que llegan tarde, después de haber flexibilizado normas y hecho concesiones que facilitaron el avance del Reino Unido sobre nuestros intereses».

“Con este posicionamiento, Milei busca ‘galtierizar’ su figura para recuperar espacio ante el pueblo argentino. Utilizar la Causa Malvinas para crear un Consejo de Seguridad, en el marco de la estrategia contrainsurgente del ‘Escudo de las Américas’, resulta peligroso. Las actividades de exploración y explotación en Malvinas ya tienen previstas sanciones en las leyes 26.659 y 26.915”, indicó Taiana.

El también ex titular de la cartera castrense durante la gestión de Alberto Fernández entre 2021 y 2023, agregó: “Sobre la Base Naval Integrada de Ushuaia: la comenzamos a construir en 2022, cuando era ministro de Defensa, y nunca fue pensada para compartir con ningún país extranjero”.

Agustín Rossi, ex ministro de Defensa, planteó una posición similar. “Bienvenido, Milei, a la Causa Malvinas”, escribió, antes de enumerar sus cuestionamientos. Señaló que el Presidente decidió aplicar una ley sancionada en 2011 y enviar fondos para una Base Naval en Ushuaia cuya construcción comenzó en 2022.

“Por primera vez Milei reconoce que los isleños son una población implantada”, destacó Rossi, aunque luego cuestionó que el mandatario hablara de soberanía y, al mismo tiempo, justificara sus acciones a partir de su alianza con Donald Trump.

“Si el Presidente finalmente adopta una posición que acerca a la Argentina a su política histórica de defensa de la soberanía sobre Malvinas, es un paso positivo”, admitió. Pero advirtió: “La política exterior no puede cambiar según el humor presidencial: necesita coherencia, previsibilidad y acciones concretas”.

Matías Kulfas, ex ministro de Producción, también marcó una contradicción entre los anuncios y el avance de Sea Lion. Citó declaraciones de Amit Kornhauser, directivo de Navitas, quien afirmó que la decisión de inversión se completó “sin ninguna interferencia del Gobierno argentino”.

“Milei es capaz de cualquier cosa con tal de capitalizar electoralmente el auge que tiene hoy la causa Malvinas en el pueblo gracias a la selección nacional. En unos días pasaron de libertarios admiradores de Thatcher y defensores de la autodeterminación de los kelpers, a manosear la causa Malvinas con la estrategia demagógica electoral más berreta de la historia. Mientras permiten el amarre de barcos petroleros británicos en el puerto de Ushuaia declaman soberanía con este discurso demagógico que no va a tener ningún efecto real”, agregó César Milani, ex jefe del Ejército.

 

Por su parte, la diputada nacional del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, también cuestionó a Milei en X al graficar: “Le hackearon las neuronas o Estados Unidos lo está usando como enviado para provocar a Gran Bretaña en su actual disputa entre piratas. Se lo escribieron en el Pentágono”.

En tanto, su colega partidario Nicolás del Caño aseguró que el jefe de Estado “quiere utilizar el legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas para recuperar terreno de cara al año electoral y prestar sus servicios a Estados Unidos en su disputa con Gran Bretaña”.

“El admirador confeso de la criminal de guerra Margaret Thatcher es un títere de Trump. Fuera ingleses de Malvinas. Fuera yanquis de América Latina”, añadió en su cuenta de X.

Ricardo Alfonsín, por su parte, escribió: “Es increíble. Todo, absolutamente todo lo que dijo recién Milei, es lo que desde que asumió le reclamaba la oposición y él se negaba a hacer”.

Por otro lado, el ministro de Gobierno bonaerense Carlos “Carli” Bianco criticó que “267 días tardó el fan de Thatcher en cumplir la ley y ahora lo hace de manera oportunista”.

“Desde la Provincia de Buenos Aires denunciamos desde el primer día la decisión de Navitas y Rockhopper de invertir en la explotación de Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, anunciada el 10 de diciembre de 2025. El proyecto avanzó con una inversión prevista de US$1.800 millones, cerró su financiamiento, inició obras en las Islas y preparó un buque para producir unos 50.000 barriles diarios, con posibilidad de ampliarlo a 180.000”, publicó el funcionario en su cuenta de X.

Bianco recordó que la ley 26.659 prohíbe participar, financiar o prestar servicios para actividades hidrocarburíferas no autorizadas en la plataforma continental argentina y permite inhabilitar a quienes la infrinjan por hasta 20 años. Señaló que en 2022 el Estado aplicó esa ley contra Navitas, inhabilitándola por 20 años.

El funcionario cuestionó que, casi nueve meses después, el Gobierno nacional anunciara recién ahora una medida administrativa y preguntó por qué se dejó pasar tanto tiempo mientras el proyecto avanzaba: “¿Será porque durante su gobierno se dedicó a expresar su admiración por Margaret Thatcher, recibir a Boris Johnson en la Casa Rosada, firmar el pacto Mondino-Lammy para cooperar con la potencia ocupante y aliarse incondicionalmente con Netanyahu?”.

Bianco sostuvo que la defensa de la soberanía en el Atlántico Sur requiere “responsabilidad e inteligencia estratégica”, anticipación y uso de las herramientas del Estado. Añadió que desde diciembre de 2027 la Argentina debe enfocarse en “romper el statu quo de la ocupación británica, elevar en todos los frentes el costo material, político, diplomático y simbólico de esa ocupación, desarmar el andamiaje económico y comercial que la sostiene y aumentar la presión bilateral, regional y global sobre el Reino Unido para que cumpla con el derecho internacional”.

Por su parte, Hernán Reyes, miembro de la Mesa Nacional de la Coalición Cívica ARI y ex legislador porteño, afirmó que “se viene el libertonacionalismo”, con “sobreactuaciones de todo tipo, promesas de resistencia y delirios de grandeza”. Criticó la política exterior del presidente: “No hay política exterior: hay obediencia a Trump, que, lógicamente, piensa en sus intereses y no en los nuestros. Milei no es creíble. Pero es el presidente. Su postura no es seria, pero el tema es sensible”.

Reyes indicó que, ante este escenario, la política deberá actuar con responsabilidad e inteligencia, debatir y fijar posiciones que defiendan el interés nacional sin caer en especulaciones de corto plazo, y reiteró: “Las Malvinas son y serán argentinas”.

En tanto, el diputado nacional por Provincias Unidas, Pablo Juliano, afirmó: “Bienvenido a la defensa de la soberanía, señor presidente. Llega 3 años tarde, para ponerse al día primero le pedimos que: 1) Convoque al Consejo Nacional de Malvinas, creado por la Ley 27.558 y que usted mismo debe presidir (lleva más de 2 años sin funcionar); 2) Dé marcha atrás con la venta de los predios de la Armada en Ushuaia y con el vaciamiento operativo de la Base Aeronaval Punta Indio; 3) Restituya el financiamiento específico del Fondo Nacional de Defensa (FONDEF), que su Presupuesto 2026 eliminó; 4) Y deje de desfinanciar nuestra presencia científica y logística en la Antártida. Garantice el abastecimiento y las obras de nuestras bases”.

“Respecto del proyecto de ley anunciado, lo estudiaremos con seriedad. Le pedimos al oficialismo un debate sereno. Sin empujones ni victorias pírricas. Una política de Estado exige acuerdos amplios y duraderos”, cerró Juliano.

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