Monseñor Olmedo eligió como tema de su última misa el compromiso de la Iglesia con la gente que menos tiene. En ese marco, le dijo al presidente: “Yo lo bendigo pero antes tengo que hacerle un pedido, deje de gobernar para los ricos; la gente pobre necesita más de los gobiernos. Y aquí se persigue a los pobres, que pagan sus impuestos y les cuesta vivir, en cambio se defiende a las mineras que no pagan nada a la Municipalidad y extraen toda la riqueza de la madre tierra”.
Todo ocurrió cuando el Presidente ingresó junto al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. “El presidente dice que se permita ingresar a la gente”, afirmó Olmedo para exigir que los custodios del jefe de Estado permitan entrar a los fieles que quedaron fuera de la Iglesia. Los custodios se hicieron a un lado, y salón de la Iglesia se llenó. En ese momento, Olmedo lanzó el mensaje a Macri.
El jefe de Estado además la pasó mal debido a que fue escrachado en las calles de la ciudad jujeña de Humahuaca, donde decenas de personas le pidieron «que se vaya, que se vaya».

