Mientras algunas jurisdicciones crecieron impulsadas por la minería y la energía, la economía entrerriana mostró números negativos por el freno comercial y la retracción de las ventas internas.

La economía de Entre Ríos volvió a quedar entre las provincias con desempeño negativo en los últimos años, en un contexto nacional marcado por fuertes desequilibrios entre regiones y sectores productivos. De acuerdo a un análisis elaborado en base a estadísticas del Indec y proyecciones de la consultora Equilibra, el Producto Bruto Geográfico (PBG) entrerriano acumuló una caída del 0,6% entre 2022 y 2025.

El informe muestra que apenas nueve provincias lograron crecer durante ese período, mientras que la mayoría registró retrocesos vinculados a la caída del consumo, la baja actividad comercial y el freno en sectores ligados al mercado interno.

La dinámica económica de los últimos años exhibió una fuerte concentración del crecimiento en áreas relacionadas con la explotación energética y minera. En especial, la producción de petróleo y gas impulsó de manera decisiva a provincias como Neuquén, que lideró ampliamente el ranking con una expansión superior al 30%, sostenida por el desarrollo de Vaca Muerta.

También mostraron indicadores positivos distritos con fuerte perfil minero, como Catamarca y San Juan, además de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde tuvieron peso las actividades financieras, inmobiliarias y de servicios profesionales.

En contraste, las provincias más dependientes del comercio, el consumo y algunas ramas industriales sufrieron una desaceleración más marcada. Entre ellas aparece Entre Ríos, junto a CorrientesLa Pampa y Santiago del Estero, todas afectadas por la retracción de las ventas y la menor circulación económica interna.

El trabajo también advierte que la industria manufacturera fue uno de los sectores más golpeados del país en el período analizado, con una caída cercana al 10%, mientras que la construcción y el comercio también mostraron fuertes retrocesos.

Otro de los datos que refleja el informe es el impacto desigual sobre el empleo. Más allá de algunos casos puntuales vinculados a la actividad petrolera y energética, la mayoría de las provincias no logró recuperar puestos laborales en relación con los niveles de 2022. En varias jurisdicciones, las mayores pérdidas estuvieron asociadas a la construcción y a diferentes ramas industriales y de servicios.

El escenario deja expuesta una Argentina partida entre regiones favorecidas por recursos energéticos y mineros, y otras economías provinciales que continúan dependiendo del movimiento comercial, el consumo y la actividad tradicional, sectores que todavía no logran recuperar dinamismo.