Aberrante caso en la localidad. La víctima tuvo que irse de la ciudad y la Justicia avanza en la investigación de los hechos.

La Justicia de Entre Ríos continúa investigando un grave ocurrido en Crespo, donde una joven denunció que su expareja creó perfiles falsos en redes sociales para ofrecerla como prostituta a desconocidos. Mientras avanza la causa, un juez prorrogó por otros 90 días las medidas de restricción contra el acusado.

Según informó el abogado querellante de la víctima, Juan Brondo, la joven convivía con el denunciado cuando comenzaron a aparecer cuentas falsas en plataformas como Instagram y X (ex Twitter), donde se utilizaban fotografías suyas para promocionarla como acompañante y ofrecer supuestos servicios sexuales.

A raíz de esas publicaciones, hombres comenzaron a contactarla, principalmente integrantes de la comunidad swinger, sin que ella entendiera el motivo hasta descubrir la existencia de los perfiles falsos.

La investigación incorporó nuevos delitos

Brondo explicó que la causa ya no se limita a la supuesta facilitación y promoción de la prostitución. Con el avance de la investigación, la Fiscalía incorporó nuevas imputaciones vinculadas a violencia sexual, abuso sexual y violaciones, hechos que la denunciante aseguró haber sufrido durante la convivencia.

El letrado indicó que la investigación fue reformulada con perspectiva de género y que se busca analizar de manera integral el contexto de violencia física, psicológica y sexual que habría padecido la joven.

La víctima debió abandonar Crespo

Uno de los aspectos más graves del caso, según el abogado, es el impacto que tuvo sobre la vida de la denunciante. “Es un poco doloroso reconocerlo, pero tuvo que abandonar Crespo“, sostuvo Brondo, en diálogo con Estación Plus Crespo. La joven se mudó a Rosario para intentar reconstruir su vida luego de sufrir ataques de pánico, dificultades para dormir y un profundo deterioro emocional.

Además, señaló que la difusión de los perfiles falsos provocó que muchas personas creyeran que eran reales, lo que derivó en situaciones de angustia y aislamiento social. “Se sentía observada cuando salía a la calle, perdió amistades y dejó de hacer una vida normal”, afirmó.

Esperan una pericia clave

En el marco de la causa ya declararon familiares, allegados, la actual pareja de la víctima, amigas y profesionales que la asistieron. Ahora resta una pericia psicológica del equipo de Salud Mental del Poder Judicial, considerada una prueba de gran relevancia para el expediente.

Mientras tanto, el Juzgado de Garantías resolvió extender por 90 días las medidas de protección que prohíben al acusado acercarse a la víctima o mantener cualquier tipo de contacto, incluso mediante redes sociales.

Brondo agregó que durante la investigación también se registraron episodios de presunta desobediencia judicial por parte del denunciado, situación que será evaluada dentro de la causa.

El abogado concluyó que el objetivo es que, una vez finalizada la investigación, la Justicia imponga “una pena justa y necesaria” en función de la gravedad de los hechos denunciados y del daño sufrido por la víctima.