Los arrestados son un hombre y una mujer que quedaron alojados en la Alcaida de Tribunales hasta que se realicen los trámites para su traslado a Venado Tuerto.
Una investigación encabezada por la fiscal de Venado Tuerto Mayra Vuletic permitió desbaratar una banda de piratas del asfalto que se dedicaba al robo de camiones y al secuestro de sus choferes. Dos personas, sindicadas como los cabecillas de la organización, fueron detenidas por personal del puesto caminero de la Policía de Entre Ríos en el Túnel Subfluvial cuando ingresaban a Paraná.
Según fuentes consultadas por AHORA, una de sus últimas víctimas fue un camionero de Hernández. En tanto, durante la mañana de este sábado se realizaron distintos allanamientos, autorizados por la jueza Mariana Vidal, en busca de otros cuatro integrantes de la banda que ya fueron identificados. Sin embargo, no pudieron ser localizados.
Los detenidos en el Túnel son un hombre y una mujer que circulaban en Fiat Cronos. Al ser revisados se les halló en el interior más de dos millones de pesos. Además se les secuestraron los teléfonos celulares y ambos fueron derivados a las Alcaídias en Paraná hasta que se disponga su traslado.
De todos modos, Vuletic confirmó a Venado24 que la organización ya fue desarticulada y que esperan concretar en los próximos días las detenciones de los restantes integrantes. Para ello, ya fueron emitidas órdenes de captura de alcance nacional.
Una modalidad que se repetía
La investigación permitió establecer que la banda habría participado de distintos hechos de similares características y de fuerte repercusión por la modalidad utilizada.
Los delincuentes esperaban que los camioneros detuvieran la marcha en las rutas para descansar o realizar alguna revisión de rutina en sus vehículos. En ese momento los reducían, los maniataban y se apoderaban de los camiones.
Luego, los choferes eran introducidos en el baúl de un Fiat Cronos, atados con precintos y trasladados durante varios kilómetros hasta zonas rurales alejadas, donde finalmente eran abandonados.
Según la acusación que la fiscalía formulará en las audiencias imputativas, los integrantes de la organización habrían actuado “de forma permanente y mantenida en el tiempo”, con el objetivo de apropiarse de camiones de carga de diferentes marcas y modelos.
La hipótesis fiscal sostiene que la modalidad consistía en reducir violentamente a los choferes, golpearlos y privarlos de su libertad, colocándoles precintos en manos y pies y cubriéndoles el rostro con una capucha.
Posteriormente, los trasladaban en un Fiat Cronos de color oscuro y/o blanco (el auto era el mismo, aunque en alguna oportunidad lo plotearon para cambiarle el color), sin dominio visible, hasta zonas rurales inhóspitas, donde eran liberados sin medios de comunicación y sin posibilidades inmediatas de solicitar auxilio.
La acusación también sostiene que, una vez concretado el robo, la organización procuraba hacer desaparecer los camiones sustraídos para posteriormente adulterarlos y comercializarlos ilegalmente.
Para la Fiscalía, el accionar de la banda tenía como finalidad desapoderar a los titulares o propietarios de los vehículos y, al mismo tiempo, poner en riesgo la vida de los transportistas que eran reducidos y privados de su libertad.
El último golpe, en Sanford
El hecho más reciente, ocurrido durante la madrugada del último miércoles en Sanford, sobre la ruta nacional 33, fue el que aceleró la investigación.
En esa oportunidad, los delincuentes se llevaron un Scania G410 Streamline, radicado en la provincia de Río Negro. Varias horas después abandonaron el semirremolque térmico a la vera de la misma ruta, en jurisdicción de Firmat. El tractor, en cambio, continuaba siendo buscado y todo indica que los asaltantes emprendieron la fuga hacia Córdoba.
Según pudo establecerse, cuatro delincuentes que se movilizaban en un automóvil interceptaron al camionero. Rompieron el vidrio del vehículo, golpearon al chofer en la cabeza con un martillo y luego ingresaron a la cabina.
El camionero fue encapuchado y trasladado en uno de los autos. Durante el trayecto, además, los delincuentes le colocaron unos lentes cuyos vidrios habían sido pintados para impedirle ver. Finalmente, lo abandonaron en una zona rural y escaparon con el Scania G410, que tiene radicación en Choele Choel, Río Negro.
“Este caso fue el que aceleró las investigaciones, ya que la desesperación por encontrar al chofer secuestrado provocó que rápidamente decidiera pedir la captura de la pareja que ya tenía identificada como los cabecillas de la banda”, explicó Vuletic a Venado24.
La investigación comenzó en Venado Tuerto
Sin embargo, la investigación había comenzado meses antes, a partir de un hecho ocurrido en Venado Tuerto en julio de este año.
Durante la madrugada, los piratas del asfalto sorprendieron a un camionero oriundo de Cañada de Gómez, que había estacionado su vehículo sobre la ruta 33 y República de Irlanda.
Los delincuentes lograron reducirlo y lo trasladaron en el baúl de un Fiat Cronos hasta las inmediaciones de la localidad de Landeta (Santa Fe), donde lo liberaron en un descampado.
Mientras tanto, se apoderaron del camión y abandonaron previamente el acoplado en inmediaciones de ruta 33 y avenida Santa Fe.
A ese episodio se sumaron posteriormente otros hechos de características similares ocurridos en San Martín de las Escobas (Santa Fe) y el más reciente en Sanford.
Vuletic destacó especialmente el trabajo realizado por personal de la PDI de Venado Tuerto y del equipo de Análisis Criminal de la Fiscalía de Venado Tuerto, que permitió avanzar en la identificación de los integrantes y desarticular la organización.
Audiencias imputativas en Venado Tuerto
La fiscal informó que en los próximos días se realizarán en Venado Tuerto las audiencias imputativas de la pareja detenida.
La principal acusación será por haber formado parte de una asociación ilícita, junto a otros integrantes que ya fueron identificados y sobre quienes pesan órdenes de captura nacionales.
De acuerdo con la hipótesis que presentará la Fiscalía, se trataba de una organización con una estructura y funcionamiento sostenidos en el tiempo, dedicada al robo de camiones mediante una modalidad que combinaba violencia, privación ilegítima de la libertad de los choferes y posterior ocultamiento de los vehículos sustraídos.
La investigación busca determinar además el destino final de los camiones y avanzar sobre la presunta maniobra de adulteración y comercialización ilegal de los vehículos robados.
