Un generoso mapa ubicado en el despacho de la oficina de Planeamiento municipal muestra en marrón las cuadrículas sobre las que se están expandiendo la construcción en el ejido, base a partir de la cual esta secretaría plantea el tendido y desarrollo de los servicios.

De ese indicador surge que entre 2013 las viviendas unifamiliares sin local alcanzaron 36% (15.0258 m2) del total de construcciones iniciadas, en tanto que para 2014 ese porcentaje llegó al 49 % (18.132m2), y la arquitecta Patricia Amato no duda en marcar que entre estos metros cuadrados que se levantan día a día, el Procrear es determinante.

Si bien este municipio no lleva un control exhaustivo de los legajos correspondientes al Procrear, se puede advertir que pertenecen al programa de crédito nacional por un sellado que se exige a partir del segundo desembolso. “El sello nuestro para la aprobación del plano dice ‘visado’, y desde el banco no les queda claro que ese visado significa aprobación y requieren una nota que se adjunta al expediente para clarificar. Esto a nosotros nos da cuenta que se trata de un Procrear y a raíz de ello, podemos decir que hoy existen 160 legajos de construcción aprobados bajo esta forma”.

Amato agregó que muchos de esos legajos no se configuraron directamente para ser presentados al Procrear, “nosotros tenemos legajos aprobados del 2008, que por algún motivo los propietarios se demoraron en ejecutar la obra y después lo presentaron en Procrear e ingresaron”.

De igual modo, la funcionaria insistió en la fuerte injerencia que tuvo este programa alentado por el gobierno nacional en los destino de la construcción en Victoria (ver gráfico). “Y nos alienta a ubicar la proyección de hacia dónde extender los servicios. En general la mayoría de las construcciones se ubican sobre lo que llamamos suelo a promover, y tenemos una distribución más marcada en el segundo y tercer cuartel. Si bien hay obras en el resto, como el caso del Solar – donde aparecen como ampliación u obra nueva – y fuera del anillo de bulevares”.

También Amato dijo que muchas veces el monto alcanza para 60 o 70 metros cuadrados y los propietarios la planifican y declaran para el doble, asumiendo ellos el costo futuro a partir de fondos propios. Este caso es el que caracteriza a las viviendas emplazadas en el Solar de Victoria. “Podríamos decir también que en 2013 los metros cuadrados construidos rondaban los 70 metros cuadrados, pero desde el 2014 ese indicador superó siempre los 100 metros cuadrados”.

Otro dato curioso es que si bien el perfil turístico y de preferencias del destino Victoria no se resintió en la demanda, entre 2013 hubo 1.764 metros cuadrados construidos (4%), contra 580 metros cuadrados en 2014 (2%).

Amato también destacó la tendencia de viviendas importantes fuera de los bulevares, y que están cerca de lugares preferenciales a nivel del paisaje y la vista al riacho, tal es el caso de la zona de termas y del barrio arenal.