La queja de las detenidas en el Penal de Ezeiza traspasó los muros de la prisión. A través de defensores oficiales preocupados por el cuidado de las internas, trascendió que el Servicio Penitenciario Federal había emplazado hasta el 10 de octubre para que las detenidas entregaran toda la ropa de colores oscuros y las prendas con capuchas.

Según pudo reconstruir Infobae, la decisión de las autoridades del Servicio Penitenciario Federal responde a cuestiones de seguridad. Adujeron que en los últimos tiempos hubo fugas de cárceles en el interior del país que se produjeron porque se confundió la ropa de los detenidos con las del personal del Servicio Penitenciario Federal.

HUBO FUGAS EN CÁRCELES PORQUE SE CONFUNDIÓ LA ROPA DE LOS REOS CON LAS DEL PERSONAL DEL SPF

Los «candados«, como se los conoce a los agentes penitenciarios, tienen ropa de color gris; para evitar que haya confusiones, desde el SPF ordenaron que las detenidas se deshicieran de la ropa oscura y de las prendas con capucha.

Un par de detenidas presentaron un habeas corpus contra esa determinación. Y el juez federal de Lomas de Zamora, Alberto Santamarina, dictó la semana pasada una medida de no innovar por la cual queda suspendida la decisión y las detenidas podrán seguir usando la ropa que tienen.

Ariel Cejas, director del área de Derechos Humanos de la Procuración Penitenciaria, explicó que la medida «afecta a todas las detenidas y pone en situación de doble vulnerabilidad a las extranjeras o las provenientes del interior del país, porque no tienen recursos ni familia que les pueda proveer el cambio de ropa». En definitiva, «afecta básicamente a quienes menos recursos tienen», resumió.

La Procuración Penitenciaria ha solicitado que el Servicio Penitenciario Federal fundamente esa resolución, para luego, actuar en consecuencia.

UN JUEZ CONSIDERÓ QUE LA MEDIDA ERA ARBITRARIA Y PERJUDICABA A LAS QUE NO TIENEN RECURSOS PARA CAMBIAR SU ROPA

Uno de los defensores oficiales ante la Cámara de Casación, Juan Carlos Sambuceti, señaló que la situación «resulta arbitraria y varias detenidas han hecho planteos razonables para evitar deshacerse de la escasa ropa que poseen«.

La medida comenzó a ser aplicada para las detenidas en el área denominada Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (Prisma) de la cárcel de mujeres de Ezeiza.

En ese penal están alojadas personas que sufren alguna clase de trastorno mental y están a cargo de un equipo interdisciplinario compuesto por un psicólogo, un psiquiatra y un trabajador social.

La medida de restricción de la vestimenta se aplicó luego a quienes están alojadas en el Centro de Rehabilitación de Drogadependencia (CRD) y finalmente se extendió al resto del penal.

Según pudo confirmar Infobae, una de las mujeres que planteó su queja por la normativa de la ropa fue golpeada por los agentes penitenciarios. Por ese hecho también se abrió una investigación judicial.