Desde la compañía pidieron a sus clientes que «apaguen los teléfonos o dejen de utilizarlos» a causa de los incendios. La decisión provocó una caída estrepitosa en la Bolsa de Seúl.
Samsung anunció que dejará de fabricar definitivamente el Galaxy Note 7. Había salido a la venta el 19 de agosto. (Foto:   REUTERS/Kim Hong-Ji)

Los persistentes y peligrosos casos de incendio del teléfono Galaxy Note 7 obligaron hoy a Samsung a tomar una medida sin precedentes. Por seguridad, la compañía surcoreana le solicitó a sus clientes que mantengan apagado el teléfono y, además, anunció que dejará de fabricarlo.

«Samsung ha finalizado su producción del Galaxy Note 7. Se entiende que de manera definitiva», explicó hoy un portavoz del mayor productor mundial de smartphones.

La decisión llegó horas después de que anunciara que congelaba las ventas de estos teléfonos y pidiera no usarlos a raíz de conocerse en la última semana varios casos en los que los celulares que la empresa había entregado como reemplazo de los primeros aparatos defectuosos también se habían incendiado.

Agentes de bolsa pasan delante de un monitor con el dato de cierre del índice Kospi en el banco KEB Hana Bank de Seúl. (Foto: EFE/Jeon Heon-Kyun)

Ese anuncio de por sí ya causó que la empresa se hundiera en la Bolsa de Seúl, donde su acciones cayeron un 8,04 por ciento -su mayor desplome en ocho años- ante los temores a que este episodio dañe severamente su salud financiera.

La gravedad del caso hace complicado calcular el verdadero alcance y el peso que acabará teniendo este problema en la imagen de marca y en los balances de la empresa.

Por esta cancelación definitiva de la producción del Galaxy Note 7 se calcula que Samsung podría dejar de vender en torno a unos 20 millones de teléfonos previstos inicialmente, lo que le supondría dejar de ingresar hasta 15.300 millones de euros/17.000 millones de dólares.

Está por ver además como afectará al resto de sus productos la mala fama que ya está indisolublemente ligada al modeloGalaxy Note 7.

La última serie de casos reportados sobre teléfonos que -pese a ser unidades de reemplazo que la compañía consideraba libres de todo desperfecto- se incendiaron caló hondo en la compañía Samsung.

«AQUELLOS CONSUMIDORES QUE TENGAN O BIEN UN GALAXY NOTE 7 ORIGINAL O BIEN UN DISPOSITIVO DE REEMPLAZO DEBERÍAN APAGARLOS Y DEJAR DE UTILIZAR LOS CELULARES», EXPLICARON HOY EN UN BREVE TEXTO PUBLICADO POR SAMSUNG.

La crisis del Galaxy Note 7 comenzó apenas unos días después de que Samsung comenzara a vender el 19 de agosto este «phablet» o tabléfono llamado a ser uno de sus nuevos productos de bandera y a hacer frente al nuevo iPhone 7.

La compañía comenzó a recibir desde distintos puntos del planetaun volumen creciente de reportes de celulares que se incendiabandurante el proceso de carga hasta que el 2 de septiembre, cuando el número de casos ya superaba la treintena, decidió anunciar una retirada sin precedentes del producto.

Clientes de Corea del Sur, Taiwán o Estados Unidos denunciaron que sus Galaxy Note 7  se incendiaron cuando ni siquiera estaban conectados a la red eléctrica. (Foto: AFP PHOTO)

Al mismo tiempo apostó por ofrecer a los consumidores afectados el reemplazo de estas unidades (en total, unos 2,5 millones que habían sido vendidas en todo el mundo) por nuevos teléfonos del mismo modelo que, aseguraba, no sufrirían estos problemas con sus baterías de ion-litio.

Pero, con este proceso de recambio aún comenzando, la compañía con sede en Suwon (al sur de Seúl) de nuevo comenzó a recibir la semana pasada notificaciones, más preocupantes si cabe, sobre los nuevos Galaxy Note 7 distribuidos para sustituir a las unidades defectuosas.

Al menos ocho de estos teléfonos entregados como reemplazo a clientes de Corea del Sur, Taiwán o Estados Unidos se incendiaron súbitamente cuando ni siquiera estaban conectados a la red eléctrica para recargar sus baterías.

Uno de los celulares Galaxy Note 7 que se prendieron fuego a causa de su batería. (Foto: AP Photo/Audrey McAvoy)

Entre los sucesos registrados en Estados Unidos se cuentan episodios como el de un vuelo entre Louisville y Baltimoreque el 5 de octubre, en pleno proceso de embarque, tuvo que ser evacuado cuando uno de estos nuevos smartphones prendió fuego en el bolsillo de un pasajero y acabó quemando parte del suelo del avión.

Pocos días después y en el mismo estado de Kentucky unhombre tuvo que ser tratado por una bronquitis agudaprovocada por el humo que desprendió su celular después de prender súbitamente de madrugada sobre su mesa de luz.