Por segunda vez en 42 días el vicepresidente de la Nación Amado Boudou fue procesado por un juez federal. En esta ocasión, no se lo halló responsable de un caso de corrupción debido a sus tareas como funcionario público. El juez Claudio Bonadio procesó a Boudou por el delito de falsificación de documentos debido a las irregularidades en los papeles de un viejo auto Honda CRX del Sol.

Bonadio procesó al vice y a su ex pareja, Agustina Seguín, por haber ingresado datos falsos en la documentación del Honda rojo modelo 1992 patente WYT716. El auto, según explicó el vice en su indagatoria, era usado por su ex mujer quien encargó los trámites a los gestores.

Boudou en su defensa acusó a los gestores que hicieron los trámites por pedido de Seguín, quien convivió con el vicepresidente entre 1996 y 2007. En 2011 Bonadio había citado a indagatoria al vice, pero la declaración se pospuso y el caso siguió bajo investigación. El vicepresidente fue indagado en julio pasado y mantuvo la explicación que ya había dado en otra ocasión: pidió que se acusara a los gestores por falsificación de documento y estafa. Boudou asegura que compró el auto legalmente y que los trámites los hicieron gestores que no conoce. Y que como la compra fue absolutamente legal, no tenía necesidad de falsificar nada.

En la resolución que fue publicada en el Centro de Información Judicial (CIJ) Bonadio señaló que «se ha probado en estas actuaciones, con el alcance hasta aquí demandado, que Amado Boudou inscribió a su nombre con un formulario 08 falso que contiene copias de su documento nacional de identidad, con un formulario 04 con su firma verdadera y un domicilio que no era el de él -que sirvió para fijar la radicación del legajo en el Registro Seccional Nº 2 de esta ciudad-, con un motor que no era el original de fábrica cuyos papeles no demostrarían su titularidad ante el Registro, y sin haber efectuado la obligatoria verificación policial, el automóvil Honda CRX cuya procedencia de ninguna forma puede acreditar»

El juez agregó que «no debe olvidarse que Amado Boudou es la única persona beneficiada por la irregular transferencia, logrando con ello al fin regularizar, de una vez por todas, la situación de un automóvil que según dice adquirió en el año 1993, y que, por algún motivo, no inscribió hasta diez años después, pese a haberle cambiado el motor y circulado con documentación en la que dicho cambio no se encontraba consignado. Da acuerdo a ello… sigue siendo inexplicable o poco creíble que los gestores, por un pago en dinero y sin la anuencia del imputado, se arriesguen a fraguar documentos públicos a escondidas de los beneficiarios, pudiendo caberles una pena de prisión de entre tres y ocho años por dicha conducta, de visible advertencia para los supuestos «damnificados» atento cuanto menos, a su obvio falso domicilio».

 

La causa judicial se inició en septiembre de 2009 por una denuncia que hizo la titular del Registro de Automotores número 2 de la Capital, María Gabriela Taboada de Piñero, porque la Dirección Nacional del Registro de la Propiedad de Automotor (DNRPA) hizo una auditoría en la que halló el trámite del auto de Boudou con papeles falsos. A partir de la detección de irregularidades administrativas comenzó la investigación judicial que llevó al procesamiento del vicepresidente.

El auto fue comprado originalmente por Cayetano Campione, quien años después de desprenderse del vehículo hizo una denuncia de venta. En esa denuncia, realizada en 1997, Campione explicó que desde 1993 el auto no estaba a su nombre y que se lo había vendido a Atlántica Automotores, una concesionaria de Mar del Plata, la ciudad que vio crecer a Boudou. En aquellos años el auto circulaba con la patente antigua: B 2.423.822.

La Justicia analizó el denominado «Legajo B» -que conserva cada Registro del Automotor- donde quedan asentados todos los movimientos en relación a los automóviles. El «Legajo B» es una copia del «Legajo A» que queda archivado en la DNRPA.

En 2003 Boudou inició el trámite para cambiar la radicación del Honda ya que estaba radicado en Moreno, provincia de Buenos Aires, y el vice quería pasarlo a la jurisdicción de la Capital.

En el formulario 04 por el que se solicita el cambio de radicación la firma de Boudou es verdadera. Pero para realizar el trámite y pasar el auto desde Moreno a Capital, Boudou dio un domicilio en la calle Berón de Astrada al 2708, a metros del Riachuelo.

Esa dirección no existe: en esa cuadra de fábricas y depósitos, la primera puerta es el 2712. Ese cambio de domicilio permitió que el auto quedara radicado en el Registro número 2. Ese es el trámite por el que Boudou responsabiliza a los gestores.

En el 08 con el que se hizo la transferencia del Honda se insertó una firma del vice que es falsa. También se determinó que la verificación policial realizada para el repatentamiento del auto tiene algunos problemas. En el sello –conocido también como medalla- de una supuesta repartición bonaerense situada en La Matanza, que hizo el trámite, en vez de leerse «Buenos Aires» se lee «Buenos Afines».

 

Otra de las irregularidades halladas en el expediente es la que se relaciona con el número de motor. En los papeles del auto se sigue manteniendo el número de motor con el que salió de fábrica pero el Honda tiene un motor diferente porque el original se fundió en 1995 y hubo que cambiarlo.

El automóvil rojo está en un depósito de la División Sustracción de Automotores de la Policía Federal. El vicepresidente, hace unos años, lo presentó voluntariamente ante el juzgado.

Por esta causa habían sido indagadas varias personas: dos funcionarias del Registro -una de ellas Taboada de Piñero-, Carlos Alberto Soto -un gestor que intervino en el trámite-, otro gestor con participación colateral y Seguín. Bonadio había procesado a Soto y Rodolfo Basimiani, que como gestores hicieron el trámite cuestionado, y también a Taboada de Piñero. Los procesamientos fueron dictados por el delito de falsificación de documentos. La Cámara Federal le dictó una falta de mérito a Taboada de Piñeiro y el procesamiento de los gestores quedó firme porque técnicamente no apelaron la decisión.

Bonadio volvió a procesar a Taboada de Piñeiro y embargó a los tres procesados por 10.000 pesos.

El auto, por cuyos documentos se abrió una investigación, figura entre los bienes que declaró Boudou ante la Oficina Anticorrupción. Y allí se observa un error más alrededor de ese auto. En una de sus declaraciones juradas Boudou dice que el Honda CRX Del Sol -una hermosa cupé de colección- le pertenece desde 1992. Pero en aquel entonces el auto estaba en manos de Campione, un hombre que murió hace algunos años. En 1992, en la época en la que Boudou decía tener el auto en su poder, aún no había llegado a la Argentina desde Japón.

Ese auto también forma parte de un reclamo dinerario que realizó Daniela Andriuolo, la mujer con la que el vice estuvo casada. El trámite de divorcio terminó en 1998 y los efectos jurídicos se retrotrajeron a 1997. Y el reclamo de Andriuolo comenzó en 2010 cuando la mujer -según cuentan en Mar del Plata- se enteró y se ofendió porque Boudou decía que era soltero. Y no divorciado. Cerca del vice, en cambio, dicen que Andriuolo comenzó el reclamo cuando se enteró de que Boudou había mejorado notoriamente su situación patrimonial.

La ex mujer de Boudou reclama una parte de ese auto porque el vice lo había comprado después del casamiento y Andriuolo quiere la mitad del valor del Honda.

En una presentación que hizo ante el juez Ariel Lijo por la investigación por enriquecimiento ilícito que se le sigue, Boudou señaló que el Honda fue adquirido el 8 de noviembre de 1993 y lo declaró por un valor de 15.000 pesos. Además aseguró que en 2009 le vendió el Honda a su hermano Sebastián por el monto de 31.500 pesos.

Debido a la diferencia entre la inscripción en la declaración jurada del auto y la fecha en que fue comprado, existe otra causa judicial sobre Boudou que también tiene Bonadio.

Bonadio en el procesamiento de Boudou, relacionó el Caso Ciccone con la falsificación de documentos del Honda rojo.

En la investigación del Caso Ciccone se demostró que en el contrato de alquiler del departamento del vice en Puerto Madero, tiene una firma falsa del supuesto inquilino. El juez Lijo comprobó que la firma de Fabian Carosso Donatiello, quien según Boudou le alquiló su departamento en Puerto Madero, es falsa.

Bonadio señaló la coincidencia: «Por último, es interesante a esta altura, y si bien no guarda directa relación con los hechos aquí analizados, traer a colación diversas cuestiones que resultaron de público conocimiento, en la causa N° 1.302/12 comúnmente conocida como «Ciccone», de trámite ante el Juzgado N° 4 de este fuero. En ésta, Amado Boudou refiere, una vez más al igual que aquí, ser víctima del accionar inescrupuloso de terceras personas que, quien sabe por qué razón, terminan por perjudicarlo, desconociendo Boudou toda circunstancia relativa a ello. Como ejemplo de lo que se dice y por la similitud de lo ocurrido tanto en esta causa como en aquella, puede citarse lo que surge de la certificación de fs. 1.030 en cuanto a la existencia de un contrato de alquiler de un departamento sito en la calle Juana Manso 740, piso 25° torre 2 de esta ciudad propiedad del encausado, con la firma falsa de su locatario Fabian Carosso Donatiello, alegando Amado Boudou que dicho negocio había sido efectuado a través de su amigo José María Nuñez Carmona, ignorando todo pormenor de la operación y por supuesto, de la falsedad.

Pese a que -como se ha dicho- tal circunstancia no encuentra vinculación con los sucesos de autos, llama la atención que en ambos casos de rasgos afines de tal manera que si a esta explicación se suplanta el apellido de Nuñez Carmona por el de Seguín la explicación es idéntica de tal manera que Boudou resulta siempre damnificado por conductas de intermediarios en sus negocios, ajenos a su razón»

El primer procesamiento del vicepresidente en funciones fue firmado por el juez Lijo por el Caso Ciccone el 27 de junio pasado. Seis semanas después, Boudou volvió a ser procesado.