Las centrales sindicales rechazaron la propuesta empresaria y la reunión volvió a fracasar. El deterioro del SMVM continúa: medido por su capacidad de compra, retrocedió a valores comparables con los de comienzos de los años 2000. 

La reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil terminó este viernes sin acuerdo y dejó expuesta una diferencia difícil de conciliar entre lo reclamado por los trabajadores y la propuesta presentada por las cámaras empresarias.

El encuentro se realizó de manera virtual y reunió a representantes de la Secretaría de Trabajo, las centrales sindicales y el sector empresario. Ante la falta de consenso, será ahora el Poder Ejecutivo el encargado de determinar la evolución del salario mínimo, como ocurrió en anteriores convocatorias.

La propuesta empresaria contempló una suba del 1,8% para septiembre y aumentos del 1,7% mensual desde octubre hasta abril de 2027. De aplicarse ese esquema, el actual mínimo de $376.000 pasaría a $382.768 en septiembre y alcanzaría aproximadamente los $430.700 en abril próximo.

Del otro lado, por primera vez CGT, CTA y CTA Autónoma llegaron a la negociación con una posición conjunta: reclamaron elevar inmediatamente el Salario Mínimo a $911.000 y llevarlo a $993.000 en diciembre.

La distancia entre ambas propuestas terminó por quebrar la negociación. Los representantes sindicales cuestionaron duramente la oferta empresaria y abandonaron el encuentro. Además, anticiparon que recurrirán a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para denunciar el funcionamiento del Consejo del Salario.

Un piso que perdió más del 40% de su poder de compra

El dato que atraviesa la discusión es el fuerte deterioro del Salario Mínimo. Según los cálculos presentados por los sectores sindicales, su valor actual se encuentra más de un 40% por debajo, en términos reales, del registrado hacia fines de 2023.

La pérdida no comenzó con la actual administración. Durante el gobierno de Mauricio Macri el salario mínimo también retrocedió en términos reales y volvió a hacerlo durante la gestión de Alberto Fernández. Sin embargo, el deterioro se profundizó considerablemente desde fines de 2023.

Actualmente, su capacidad de compra se encontraría en niveles comparables con los de diciembre de 2002, mientras que estimaciones elaboradas por investigadores de la UBA y el Conicet señalan que, si el máximo alcanzado en septiembre de 2011 hubiera acompañado posteriormente la inflación, hoy el salario mínimo rondaría $1.140.000.

Mucho más que el sueldo de quienes cobran el mínimo

El valor del SMVM tiene consecuencias que exceden a los trabajadores que perciben directamente esa remuneración. Funciona como referencia para distintas prestaciones sociales, el seguro por desempleo, determinadas becas y límites vinculados con embargos salariales, además de ser utilizado como parámetro en distintas administraciones municipales.

Por eso, la discusión no se reduce a una cifra. El salario mínimo establece uno de los pisos de referencia del mercado laboral y su pérdida de poder adquisitivo termina teniendo efectos sobre otros ingresos.

Tras el fracaso de la negociación de este viernes, la definición vuelve a quedar en manos del Gobierno nacional. La expectativa estará puesta ahora en qué aumento establecerá y cuánto se acercará —o se alejará— de las dos posiciones que quedaron enfrentadas en el Consejo del Salario.