María Elena Romero

La reforma previsional que impulsa el gobernador Rogelio Frigerio ha despertado un debate intenso, como corresponde cuando se discuten temas trascendentes para el presente y el futuro de Entre Ríos. Lo que no corresponde es que ese debate, como hemos escuchado a algunos dirigentes de mi querido San José de Feliciano, se construya sobre afirmaciones que buscan generar temor antes que aportar claridad. Escuchamos hablar de un supuesto «ajuste brutal», de un «ataque a los trabajadores», de un «cheque en blanco» para el Poder Ejecutivo y hasta de un avasallamiento institucional. Sin embargo, quienes sostienen esas consignas omiten deliberadamente explicar cuál es su propuesta concreta para resolver un déficit previsional que ellos mismos reconocen que existe desde hace más de cuatro décadas.

Resulta llamativo que quienes hoy cuestionan una propuesta concreta para enfrentar un problema financiero que reconcen que «lleva cuarenta años», utilicen argumentos que justifican la inacción. Si el desequilibrio es estructural y se arrastra desde hace décadas, entonces la verdadera pregunta es por qué los gobiernos anteriores nunca impulsaron una transformación de fondo. La respuesta es evidente: porque era más cómodo mirar para otro lado que asumir el costo político de corregir un sistema que todos sabían que necesitaba cambios. La diferencia es que esta gestión no eligió la comodidad de la postergación; eligió la responsabilidad de gobernar.

Se intenta instalar que esta reforma tiene como único objetivo ajustar sobre trabajadores, jubilados y municipios. Esa afirmación es sencillamente falsa. El verdadero ajuste sería seguir permitiendo que el déficit crezca año tras año hasta poner en riesgo la sustentabilidad del sistema previsional. Defender la Caja de Jubilaciones no significa negar sus problemas, sino resolverlos. Quienes hoy apelan al discurso del miedo deberían explicar por qué nunca ofrecieron una solución cuando tuvieron la responsabilidad de gobernar la provincia. Porque gobernar no consiste solamente en denunciar dificultades; consiste, sobre todo, en hacerse cargo de resolverlas.

También se ha querido presentar este proyecto como una iniciativa elaborada entre cuatro paredes, sin diálogo ni consenso. Los hechos demuestran exactamente lo contrario. El proyecto fue debatido, recibió observaciones, incorporó modificaciones y escuchó aportes de distintos sectores institucionales y técnicos. Hubo apertura para mejorar la iniciativa porque este gobierno entiende que escuchar fortalece las decisiones públicas y que el diálogo no es una consigna de campaña sino una forma de gobernar. Esa es una diferencia sustancial con etapas políticas donde muchas veces las decisiones llegaban cerradas y el debate era apenas una formalidad.

Sorprende además que algunos dirigentes hablen de transparencia mientras omiten mencionar que el enorme déficit previsional no nació el 10 de diciembre de 2023. Durante años se administró un problema creciente sin adoptar medidas estructurales y hoy pretenden responsabilizar exclusivamente a quienes decidieron enfrentarlo. La transparencia también consiste en decir la verdad, aunque resulte incómoda. Y la verdad es que Entre Ríos necesita un sistema previsional sostenible, porque ningún derecho puede garantizarse si el sistema que debe financiarlo termina siendo inviable.

El gobernador Rogelio Frigerio está demostrando el coraje político que durante demasiado tiempo faltó en la provincia. Reformar nunca genera aplausos inmediatos. Siempre es más sencillo dejar los problemas para el próximo gobierno y construir discursos que prometen soluciones sin explicar cómo financiarlas. Pero esa lógica fue precisamente la que condujo a Entre Ríos a muchas de las dificultades que hoy debemos resolver. Esta gestión eligió otro camino: administrar con transparencia, dialogar con todos los sectores, ordenar las cuentas públicas y asumir decisiones que quizás no sean las más cómodas, pero sí las más responsables.

Los entrerrianos merecen una dirigencia que discuta ideas y no relatos. Que aporte propuestas y no amenazas. Que priorice el interés general por encima de las conveniencias partidarias. La reforma previsional ha impulsado un intenso y enriquecedor debate, pero siempre desde la verdad y no de la desinformación. Gobernar implica tomar decisiones pensando en las próximas generaciones y no solamente en el próximo proceso electoral. Ese es el compromiso que asumió Rogelio Frigerio y es el camino que, con convicción, acompañamos quienes creemos que Entre Ríos necesita transformaciones profundas, sostenibles y transparentes para dejar definitivamente atrás décadas de problemas que otros no supieron o no quisieron resolver.

 

(*) Diputada provincial por Juntos.