Algo que debería ser sumamente sencillo por el hecho de que se está cuidando la salud se vuelve un calvario por un lado por las vueltas que hay que dar, por el maltrato de asistentes y profesionales y por el dinero que hay que desembolsar.
Para comenzar a realizarse los controles anuales ginecológicos hay que recorrer este trayecto:
Sacar orden en IOSPER (Obra social de la que somos REHENES los empleados de la provincia de Entre Ríos)
Concurrir a la consulta con el médico y abonar $30 para que sólo confeccione los pedidos de estudios/prácticas
Ir de nuevo a IOSPER a autorizar los pedidos de prácticas (por supuesto esto no es instantáneo, hay que dejar los pedidos y pasar en otro momento a retirarlos con lo cual hay que ir dispuesto a esperar ambas veces a que llegue el turno de atención). Abonar por un PAP, colposcopia y mamografía $170.
Concurrir de nuevo a la médica y volver a abonar $30 por la “nueva consulta” más $100 por descartables. Esperar la atención de la médica que más allá de que tenga el primer turno a las 10:00 son las 10:30 y no ha llegado al consultorio. El asistente dice que llamó diciendo que viene pero no se sabe a qué hora llegará.
A todo esto al abonar los $30 de la consulta el asistente dice que no tiene cambio y que tengo que buscar cambio y traerle!!!!!
A esos costos hay que sumarle lo que descuenta IOSPER todos los meses. En total, realizarse controles ginecológicos suma aproximadamente $500 eso sin contar las idas y vueltas entre: IOSPER, consultorio de la médica, llevar la muestra a patología, otra institución para realizar la mamografía y los considerables tiempos de espera en cada uno.
En síntesis: un Estado totalmente ausente, una Obra Social muy preocupada por satisfacer a la corporación médica en la atención a la enfermedad, profesionales que asumen que nuestro tiempo no importa (el único tiempo que tiene valor es el de ellos) y asistentes que desde atrás de un escritorio ejercen el autoritarismo como práctica cotidiana vaya a saber respondiendo a qué frustración personal (Gasalla, un poroto!)
Todos y cada uno eslabones de un sistema que se dice de salud pero enferma más que los propios microbios con sus actitudes indiferentes, patoteras, de maltrato. Como contraparte una población que no exige sus derechos; no vamos a la verdulería, estamos recurriendo a ese Estado, esos profesionales, esas instituciones por un problema de salud o para prevenir uno.
Por si no quedó claro, miren en lo que nos hemos convertido: en un país donde es mejor NO tener trabajo porque si yo no tuviera Obra Social voy a una salita y a través del Plan Sumar me hacen todo GRATIS*! Ni siquiera tengo que llevar la orden a patología! Qué redefinición del concepto de progresismo tienen los K!!! Generar pobres para sostener la política de asistencialismo.
*La mamografía no se incluye.

 

Escrito y enviado por la licenciada, Roxana Firpo