El síndrome del «nido vacío» es una de las situaciones más difíciles que debe transitar una madre en su vida. Si bien es algo que puede ocurrir en ambos sexos, estos sentimientos suelen ser más duros en las mujeres. Cuanto más fuerte sea el lazo maternal o paternal, más empeorará esta condición. El rol de los padres cuando el o los hijos viven con ellos se torna inmediato y cercano. Todo lo contrario sucede cuando ellos deciden irse a vivir solos o forman una familia y se van de casa.

«Los padres pasan por varios estados cuando sucede un acontecimiento como este. La partida de un hijo provocará soledad en el hogar y es posible que se tarde en entender que ellos crecieron e hicieron una vida independiente», explicó a Infobae la licenciada en Nutrición Antonela de Lamo (MN 8.226).
<b>Lácteos. </b>La leche contiene el aminoácido triptófano, precursor de la serotonina, que ayuda a conciliar el sueño. Dormir bien es la mejor forma de recuperar la energía y el buen ánimo. Si la leche no es lo tuyo, recurre al zumo de cerezas o al
Los alimentos ricos en calcio son fundamentales en toda alimentación
Las alteraciones psicológicas como la irritabilidad, depresión, ansiedad, nerviosismo y falta de motivación son más que comunes en estos casos. «Es importante entender que los estados de ánimo repercuten en la alimentación de una persona. El papel protagónico que tiene un padre en la vida de un hijo puede pasar a un segundo plano si esa persona decide a irse a vivir con una pareja o simplemente experimentarlo solo. Cambia la organización de las comidas y allí es donde aparecen los desórdenes alimenticios», continuó de Lamo, quien elaboró una lista con los síntomas negativos que puede ocasionar nutricionalmente el síndrome del «nido vacío»:
  • Sobrepeso y la obesidad: juega un papel fundamental, ya que se genera por varios factores: el aumento de la ansiedad, la falta de motivación y la depresión. Muchas veces, el sobrepeso o la obesidad están causados por comer mal y en forma desorganizada, ya que el tiempo antes se destinaba a las tareas que tenían a los hijos como protagonistas y hoy se encuentran con la sensación de no saber qué hacer. Acompañado por algunos síntomas y cambios hormonales producidos por las condiciones metabólicas -que favorecen al sobrepeso y obesidad- como la disminución de estrógenos.
  • Las enfermedades cardiovasculares: esto se debe a la existencia de alteraciones fisiológicas que aparecen en respuesta al nuevo estado y que afectan el metabolismo lipídico y bioquímico. La afectación del funcionamiento de las arterias coronarias, los problemas de coagulación y el aumento del colesterol total por el aumento del colesterol de baja densidad, LDL («malo»), acompañado de una disminución del colesterol de alta densidad, HDL («bueno») y el aumento de los triglicéridos, son algunos cambios fisiológicos, asociados a la disminución de los estrógenos, que pueden ser considerados como aterogénicos.
  • La osteoporosis: con la disminución drástica de los estrógenos ya mencionada, la densidad mineral ósea también disminuye trayendo como consecuencia su debilitamiento.
  • El aumento de peso: existe una relación, comprobada científicamente, entre la ganancia de peso corporal y la disminución de los estrógenos. Las mujeres menopáusicas tienden a aumentar su peso y a acumular grasa corporal en el área abdominal, lo que las predispone a enfermedades cardiovasculares. Asimismo, durante esta fase de la vida, hay una menor predisposición para la actividad física que conlleva a una disminución del gasto calórico que contribuye a la ganancia de peso y a la pérdida de masa muscular.

Mejorar y prevenir con una buena alimentación

Consumir más frutas y vegetales: estos alimentos proveen fibra, vitaminas y minerales, pero además aportan sustancias llamadas fitoestrógenos, que, teniendo una estructura química similar a los estrógenos, pueden de cierta manera actuar aliviando la sintomatología causada por la disminución de esta hormona.
«ES CLAVE EVITAR LOS ALIMENTOS FRITOS Y EL CONSUMO EXCESIVO DE PAN»
 
Alimentos ricos en calcio: la deficiencia de calcio que se acentúa durante esta etapa es causa importante de la osteoporosis. Se debe aumentar el consumo de alimentos fuentes de este mineral. Se recomienda el consumo de leche, yogurt y quesos descremados. En caso de intolerancia a la lactosa o por inapetencia, se pueden sustituir por leche de soja fortificada, sardinas con hueso, espinacas, arvejas, entre otros. Un suplemento de calcio y vitamina D (que contribuye a la incorporación de este mineral en el hueso) puede ser recomendable, sobre todo en condiciones de bajo consumo de fuentes naturales de este elemento.
Controlar el tamaño de las raciones y los tiempos de comida: realizar varias comidas durante el día, idealmente 5 ó 6. No omitir ningún tiempo de comida y cuidar los excesos.
Tomar agua: es importante mantenerse hidratados y evitar el consumo de jugos azucarados o gaseosas. Muchas veces aportan mucha cantidad de azúcar y calorías extra. El agua aparte ayuda a calmar los sofocos o calores.
Consumir fibra: de frutas y vegetales, cereales integrales y legumbres.
Hacer ejercicio diariamente: Caminar, correr o hacer bici son . la idea es mantenernos constantes y acumular de 30 minutos a 1 hora de actividad física al día.