Durante la jornada de este lunes, el riacho Victoria llevó a las siete colinas, una cantidad notable de camalotes que fueron «recostándose» sobre la costanera y el puerto, hasta casi dejar la dársena local «sembrada».

En las imágenes se puede ver cómo llegaban los camalotes, y cómo quedaron sobre el puerto de las siete colinas. Se observa demás, el avance de los camalotes frente al balneario municipal, y el pozo toma rodeado de vegetación acuática.

La creciente de los ríos en las distintas localidades ribereñas trae consigo los más variados paisajes y colores.