En Entre Ríos, Victoria aparece ahora como la ciudad la más comprometida.

La situación se agravó y ya muchos la comparan con la crecida de 1983, la mayor registrada en la historia, cuando el río alcanzó los 7,35 metros de altura.

Los operativos sanitarios para prevenir el dengue, el zika y el chikunguña fueron intensificadas con la participación de efectivos del Ejército mientras empezaron a ser evaluadas las pérdidas en el sector turismo a raíz de las inundaciones en el Litoral por la que permanecen evacuadas unas 20.000 personas y se esperan picos de crecidas en Santa Fe y Entre Ríos.
Los controles se efectúan en Formosa y en Misiones, en donde efectivos del Ejército colaboran con las tareas de prevención del dengue a través de la Guarnición Ejército «Posadas» con operativos de descacharrizado y de limpieza de predios, casas y terrenos de las afueras de la capital misionera.
En tanto en la provincia de Santa Fe, en donde permanecen evacuadas unas 700 personas y esperan picos de crecida del río Paraná, las pérdidas en el sector turístico a raíz de estas inundaciones fueron estimadas en unos 30 millones de pesos, según informó hoy el gobierno provincial.
El ministro de la Producción local, Luis Contigiani, dijo que pidió «a la Secretaría de Turismo que analice el impacto económico que está teniendo la crecida del río Paraná en nuestro corredor turístico, porque consideramos que será la actividad que más sufrirá las consecuencias» y destacó que el corredor del sur que bordea la ruta 1 es uno de los más perjudicados.
En tanto, en la ciudad de Rosario, las autoridades de Defensa Civil advirtieron que el río continúa subiendo, y esperan que en una semana la creciente llegue a su punto máximo.
El director del área, Raúl Rainone, dijo a Télam que si bien actualmente en la ciudad santafesina la altura es de 5.53 metros, la situación «todavía es controlable» pero adelantó que «de acá a cinco días (la creciente) llegará a su punto máximo», aunque «eso es relativo porque si hay lluvias se puede modificar el pico».
En toda la provincia un total de 670 personas permanecen evacuadas en la ciudad de Santa Fe por las crecidas de los ríos Paraná y Salado, que se mantienen estacionarios en las últimas horas luego de haberse registrado importantes descensos en los últimos días.
La Municipalidad de la capital provincial informó que continúan realizando el monitoreo diario del estado de los terraplenes de defensa en los distintos sectores de la ciudad y también se prosigue con trabajos de bolseo y refuerzo de defensas en zonas críticas, en coordinación con el gobierno provincial.

En Entre Ríos, Victoria es otra de las que aparece ahora como la más comprometida por la crecida del río Paraná, ya que la situación se agrava día a día, y ya muchos la comparan con la crecida de 1983, la mayor registrada en la historia, cuando el río alcanzó los 7,35 metros de altura.

Permanecían evacuadas en esa ciudad más de 100 personas que reciben asistencia y contención y aquí el nivel del río no para de subir, contrario al resto de los puertos de la costa oeste entrerriana en los que el río se mantiene estacionario.

Desde la Prefectura local informaron que al registrar 6,60 metros de altura, el río «desbordó algunos sectores del puerto local y la zona de la fábrica de ladrillos de hormigón», y superó el piso «de las dársenas y alcanzó el local» de la fuerza.

Hay 50 familias evacuadas en el departamento Victoria

En tanto, el puerto se encuentra «cubierto de agua» mientras se esperan «precipitaciones en la cuenca norte, y una crecida en la provincia de Corrientes, sumado al viento del sudeste que ayuda a que el río siga creciendo», informaron.

En tanto, en Formosa, el río Paraguay marcó un leve descenso en la capital provincial y en la ciudad de Clorinda, aunque todavía no alcanza para que los casi 5.000 evacuados vuelvan a sus casas por lo que continúan siendo asistidos por el gobierno provincial.

Juana Báez, quien viene en un módulo al costado de la ruta de acceso a Puerto Pilcomayo, en Clorinda, dijo a Télam que si bien hay una asistencia diaria «para nosotros», nada se compara como estar en tu casa» contó que desde ese lugar donde está, su casa queda a no más de 200 metros, «por eso rezo todos los días para que el agua siga bajando y poder volver a mi hogar junto a mi hija y mi esposo».

Juana explica que hace más de 20 años se hizo la barrera de contención y el año pasado se volvió a reforzar para que el agua no pase, pero esta vez llovió muchos y por alguna razón las bombas que extraen el agua funcionaron parcialmente y entonces algunas partes como la mía, se inundaron.

En el Chaco, las altura del río en Puerto Barranqueras se mantuvo estable con 7,30 metros mientras que hay otras nueve localidades afectadas con desplazados que suman en toda la provincia unos 6.404 personas

El gobierno provincial evalúo que son «más de 500.000 las hectáreas afectadas por la crecida de esos ríos» y que provocan «un impacto importante en la ganadería y en pequeños productores de los Departamentos Puerto Bermejo, 1° de Mayo y San Fernando».
En tanto, la Administración Provincial del Agua indicó que «se han estabilizado los caudales en la confluencia de los ríos Paraná e Iguazú, en una combinación de crecida del Iguazú por precipitaciones del fin de semana y una disminución de aportes desde Itaipú».