Según un estudio realizado en Buenos Aires, se ha producido una baja sustancial en el precio de la hacienda y curiosamente el precio de la carne al mostrador se ha mantenido igual o se ha incrementado levemente.

Los precios de la hacienda en el Mercado de Liniers cayeron en torno a 16% en los últimos tres meses, pero la carne al público apenas retrocedió, como mucho, 2,10%. Peor aún, en cortes como asado y vacío, entre otros, los consumidores están pagando entre 1,16 y 2,48% más caro, respectivamente.

A partir de esta información consultamos a consignatarios de nuestra ciudad y algunos carniceros, quienes brindaron información que, en líneas generales, coinciden con estos datos que fueron publicados por la página digital de Infobae.

En septiembre, liquidaciones de productores ganaderos de nuestra zona, de lotes de novillos tipo consumo, en promedio oscilaba en los 20 pesos y actualmente esta categoría se comercializa a 17 pesos. Esto representa una baja del 15 %. También se hacen negocios cotizando el precio ‘al gancho’, el sistema es simple, el productor entrega la hacienda al frigorífico y después de la faena liquida el precio del kilo de carne según el rendimiento. En septiembre las consignatarias locales en promedio vendían a 33 pesos a las plantas, en diciembre eso negocios se cotizan a 29 pesos en promedio. Esto significa que bajó un 13 %.

Además, los hombres del campo con el producto de la venta tienen que reponer hacienda sin terminar, de invernada o flaca -para que mejor entienda el lector-. En nuestro Departamento estas tropas que se compran en el norte en zonas de cría, llegan a la isla especialmente o a los establecimientos. En septiembre el precio de un novillo en zonas de cría de 200 kilos se cotizaba entre 19 y 21 pesos, pero actualmente ese valor subió a 23 pesos en promedio, es decir que estimativamente aumentó un 30 % o más en algunos casos.

Carne

En las carnicerías de nuestra ciudad consultamos sobre los valores de los cortes hace 90 días y en la actualidad. En general, salvo los especiales o de ternera, los precios se mantuvieron o aumentaron levemente.

El asado sigue costando 65 pesos desde agosto o septiembre, la bola de lomo se mantuvo entre 70 y 75, al vacío osciló en los 70 pesos sin variantes hace bastante tiempo. Las media res que llegan al mostrador son de distintas calidades, por lo cual estos datos son tomados de novillos tipo consumo que oscilan entre 380 y 400 kilos vivos, después están los terneros que tiene cortes más caros por el nivel de terneza de los mismos.

Es decir que en nuestra ciudad no se reflejó en las carnicerías la baja de la hacienda en pié. Además, según comentaron, para fin de año generalmente se mejoran las ventas, por lo cual no se vislumbra que se produzca alguna baja en los precios, por el contrario, la demanda puede todavía subir algunos cortes.

También explicaron que el nivel de recesión se nota y los volúmenes de ventas bajaron –en este período- entre un 10 y un 15 % según el tipo de negocio, clientela y lugar donde están ubicados.

Precios

El último eslabón de la cadena es el carnicero, que obviamente no forma precio y debe vender de acuerdo a los valores a los que recibe la media res.

Para los Directivos de la Asociación de Carnicerías de Buenos Aires, los frigoríficos no bajaron la mercadería en consonancia con la disminución de las cotizaciones de la hacienda, por el contrario, siguen entregando prácticamente al mismo precio que en el mes de agosto o septiembre.

Esto indica, según los analistas, que esta diferencia de entre 13 y 15 % -en baja- que registramos en el mercado local, no se trasladó al precio de venta y según los entendidos serían los frigoríficos los que están haciendo la mayor diferencia.

Por otro lado, también influyeron las variantes estacionales, en verano hay mayor oferta de hacienda gorda para consumo.

En las últimas semanas, varios supermercados realizaron ofertas de carne a precios atractivos. En los periódicos de tirada nacional donde los grandes centros de venta ofrecen cortes a precios más bajos “fue producto de las compras a precio de remate que hicieron en frigoríficos exportadores», sostuvieron desde la Asociación mencionada.

Todo indica que el negocio sigue siendo bueno para los intermediarios mientras que el productor tiene que seguir afrontando incrementos en los valores que paga por arriendo, fletes (camión y barcos), pastajes, cuidado de hacienda en islas y sanidad, entre otros.