Diciembre suele ser un mes de mucha actividad y emociones. El fin de año nos convoca a todo tipo de eventos: actos del colegio, cenas laborales, encuentros con amigos y familia. Y en todos estos casos, la comida es el centro del encuentro.

Por lo general, estas situaciones pueden llevarnos a comer y beber de más, a consumir alimentos ricos en grasas y azúcares, y en consecuencia, subir algunos kilos. Si bien esto no es dramático, está comprobado que en la mayoría de los casos estos excedentes se van instalando y comienzan a acumularse a lo largo del año. Si no se realiza una acción que nos permita anticiparnos a los hechos y organizarnos, suele resultar bastante difícil luego combatirlos.

Como suele aconsejarse, la clave es la moderación y buscar estrategias que nos permitan manejarnos con inteligencia para evitar el descontrol típico de esta época, sin por ello dejar de disfrutar de las cosas que nos regalan estos días festivos en familia y con amigos.

En ese sentido, la licenciada en Nutrición María Perversi (Matrícula 3468), integrante del staff de la Fundación Cardiológica Argentina brindó algunos consejos que, lejos de resultar prohibitivos, apuntan a moderar algunas conductas que pueden terminar dañando nuestra salud y la de nuestro corazón.

«SI SABEMOS QUE POR LA NOCHE TOMAREMOS ALCOHOL, DURANTE EL DÍA OPTEMOS POR BEBIDAS SIN ALCOHOL, PREFERENTEMENTE AGUA O BEBIDAS NO AZUCARADAS»

· Para empezar, también en esos días en los que tenemos algún evento social por la noche, es fundamental hacer un buen desayuno y no saltearse comidas. Recordemos que no es cuestión de dejar de comer durante todo el día para poder comer más en la noche. Se trata de aprender a consumir alimentos seleccionando lo que más nos conviene en cada momento. Si salteamos comidas llegaremos con más hambre y ansiedad y, por lo tanto, comeremos más. Durante el día podemos optar por consumir mayor cantidad de frutas y verduras, ricas en fibras y agua, y otros alimentos de mayor densidad nutricional (con más nutrientes y menos calorías), dejando las calorías «extras» de los platos más suculentos para la noche. No olvidemos que podemos comer de todo pero con moderación.

· En el momento del encuentro con amigos, una buena forma de regular el tamaño de las porciones y no prohibirnos de comer esos alimentos que nos gustan, puede ser utilizar platos de postre para servirnos. Antes de levantarnos por más comida, esperemos 10 o 15 minutos para pensar si realmente tenemos hambre, si es así, procuremos que la mayor parte del plato se encuentre ocupado por ensaladas o verduras. Comamos despacio y saboreemos cada bocado. Esto nos ayudará a tener menos hambre a la hora del postre y poder quedar satisfechos con una porción más pequeña de aquellos alimentos que integran la mesa dulce.

· Para cuidar la salud de nuestro corazón, podemos experimentar técnicas culinarias y recetas nuevas, o modificar las de todos los días, reemplazando o reduciendo ingredientes como la grasa, la sal y el azúcar.

· Aprovechemos también platos frescos, de escasa manipulación y prácticos, como las ensaladas, brochettes de frutas, carnes magras frías, frutos secos, sopas frías y salsas ligeras.

· Otro punto importante es la hidratación. Si sabemos que por la noche tomaremos alcohol, durante el día optemos por bebidas sin alcohol, preferentemente agua o bebidas no azucaradas.

· Por último, otro gran aliado en esta época es el ejercicio físico. Reservemos, al menos, 30 minutos diarios para salir a caminar o andar en bicicleta. De esta forma, podremos compensar los excesos y mantener nuestro peso y corazón saludables.

Tras recordar que las fiestas llegan para ser disfrutadas, la especialista destacó que si elegimos hacerlo de manera saludable, sin excesos ni prohibiciones, podremos llegar al próximo año con la salud y energía renovadas para enfrentar los desafíos que se avecinan.