El indicador descendió a 403 puntos, el registro más bajo desde 2018, mientras bonos y acciones argentinas mostraron una jornada de recuperación tanto en Buenos Aires como en Wall Street.

El riesgo país de la Argentina volvió a descender y cerró la última rueda en 403 puntos básicos, el registro más bajo desde marzo de 2018. La reducción del indicador, elaborado por el banco de inversión JP Morgan, se produjo luego de una semana marcada por el pago de importantes vencimientos de deuda y por la presentación del programa financiero del Gobierno nacional para los próximos dos años.

El descenso del índice representa una mejora en la percepción de los mercados sobre la capacidad del país para cumplir con sus compromisos financieros. Cuanto menor es el riesgo país, más bajas resultan las tasas de interés que debería afrontar la Argentina para acceder al financiamiento internacional.

Durante la presidencia de Javier Milei, el indicador mostró una fuerte caída respecto de los niveles heredados. Cuando asumió el actual gobierno, el riesgo país se ubicaba por encima de los 1.900 puntos básicos y, durante la crisis financiera y política de 2020, llegó a superar los 2.500 puntos, uno de los valores más elevados de la historia reciente. Incluso, en distintos momentos de 2022 y 2023 permaneció durante largos períodos por encima de los 2.000 puntos, reflejando la elevada desconfianza de los mercados sobre la economía argentina.

La mejora registrada esta semana coincidió con la cancelación de aproximadamente 4.300 millones de dólares en vencimientos de deuda con bonistas privados, un pago que el Tesoro nacional concretó en el marco de los acuerdos de reestructuración vigentes. A ello se sumó la difusión del programa financiero para 2026 y 2027, que fue bien recibido por los inversores.

Los datos muestran además una tendencia favorable en lo que va del año. Durante julio el riesgo país acumula una reducción superior al 5%, mientras que desde enero registra una baja cercana al 30%, consolidando una recuperación de los activos financieros argentinos.

La reacción también se reflejó en los mercados. Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street cerraron con fuertes subas, lideradas por el sector bancario. Los ADR de Grupo Galicia avanzaron 6,7% y los de BBVA ganaron 6,5%, mientras que en la Bolsa de Buenos Aires el índice S&P Merval cerró con un incremento del 1,3%.

En el mercado cambiario la jornada transcurrió con estabilidad. El dólar oficial permaneció en 1.510 pesos en el Banco Nación y las cotizaciones financieras y del mercado informal registraron escasas variaciones.

Para analistas e inversores, la evolución del riesgo país seguirá siendo uno de los principales indicadores para medir la confianza sobre la economía argentina y las posibilidades de recuperar, en el futuro, el acceso al crédito internacional en condiciones más favorables.