Busti-Jorge

Frente a la detención de César Milani en La Rioja, ordenada por el juez federal Daniel Herrera Piedrabuena, el ex gobernador Jorge Busti expresó: “Desde hace muchos años, junto al reclamo de madres, familiares y víctimas, venimos señalando con ímpetu y sin dobleces que Milani fue un represor”.

En ese sentido, recordó una columna de opinión que escribió en el diario “Clarín” en julio de 2013, titulada “Los derechos humanos son del pueblo”, en la que se pronunciaba en contra de darle un trámite exprés al ascenso del militar en la Comisión de Acuerdos del Senado, advirtiendo sobre la participación de Milani en el Operativo Independencia de Tucumán, su estadía en La Rioja, su pertenencia posterior en el Batallón de Inteligencia 601 y las dudas económicas que existen sobre su patrimonio personal.

Al conocer la noticia de la detención del ex Jefe del Ejército, Busti manifestó inmediatamente por redes sociales: “Sólo pido una cosa: que se haga justicia en memoria de todas las víctimas que hoy ya no están con nosotros”.

El ex mandatario entrerriano también agregó: “Se llega a esta situación de la citación y posterior detención de Milani, gracias a la invalorable labor de la Comisión Provincial de Derechos Humanos de La Rioja, creada en 1984 y que, pese a trabajar en condiciones más que adversas, logró elaborar un ‘Informe Final’ sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas en esa provincia durante la última dictadura militar”.

Asimismo recordó: “Pese a que este informe tuvo escasa difusión en su momento, tres décadas después -como bien apuntó Miguel Bonasso en su último libro- una copia del material fue entregado a la ex presidente Cristina Fernández con la llamativa omisión de las reiteradas menciones al teniente general César Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani. Sin embargo, este oscuro personaje figura en los folios 174 y 175, más precisamente en el testimonio brindado por el ex preso político Ramón Alfredo Olivera, quien afirma claramente que el responsable del operativo de secuestro de su padre fue César Milani, entonces subteniente de ingenieros. Pocos días después, el 14 de marzo de 1977 el propio denunciante fue también secuestrado y conducido al Instituto de Rehabilitación Social (IRS), lugar en el que sufrió torturas físicas; posteriormente se lo trasladó al Tribunal Federal, donde no se le admitió la denuncia efectuada y fue sometido a un violento interrogatorio, durante el cual era constantemente intimidado por Milani”.

Por último, Busti reafirmó lo que había expresado en diciembre de 2016: «Escuchar hablar de peronismo en boca del ex Jefe del Ejército, me causa un profundo rechazo, fundamentalmente porque bastardea una lucha noble por la reivindicación de los Derechos Humanos; Milani es repudiado por dirigentes de DD.HH., pero también por los mismos militantes justicialistas y su nueva pasión por la militancia política es funcional a los promotores de la dispersión y división de los peronistas».