Desde enero de 2014 entró en vigencia el decreto municipal mediante el cual serán retenidos los vehículos que no tengan las patentes ubicadas en el lugar reglamentario. La medida contempla tanto autos como motos. En Victoria el problema se acentúa con las motocicletas y ciclomotores. El alto porcentaje de los pequeños vehículos que se mueven sin la placa de identificación lo hacen por voluntad del conductor que decidió quitarla y la guarda en la casa o la lleva escondida encima del vehículo.

El decreto municipal Nº 830 vigente desde el 16 de enero último, referencia la ley nacional de seguridad vial Nº 24.449 que establece como medida cautelar la retención preventiva a los vehículos que no cumplan con las exigencias de seguridad reglamentaria.

En Victoria el inspector general Rubén Fossati anunció que se buscará a los infractores estén o no circulando. Si el vehículo permanece en la vía pública los agentes deben retenerlo y enviarlo al corralón municipal, dijo. Aclaró que en el caso de las motos recientemente adquiridas y por lo tanto sin placa, si fuesen retiradas del lugar por personal municipal, una vez acreditada la reciente compra, el vehículo será entregado sin abonar ningún cargo.

En cambio, contó Fabián Daydé secretario de Seguridad y Protección Civil de la Municipalidad, que para retirar una moto que fue incautada por falta de patente el titular deberá desembolsar por la falta alrededor de $ 210 que sumado al traslado se eleva a 350 pesos.

 

Acciones

Con la firma del decreto se autoriza a levantar los vehículos de la vía pública sin mediar otra infracción. “Antes eso no se podía hacer pero esta nueva herramienta nos permite buscar en diferentes lugares estos vehículos anónimos” dijo Daydé. En ese sentido, agregó que además de los operativos que se realizarán durante la semana los inspectores buscarán los lugares donde se encuentran. “Estos motociclistas que son los mismos que andan a gran velocidad, que ponen en riesgo su vida y las de los demás no estacionan  en la plaza por eso la idea es coordinar y recorrer la zona costera, viviendas y lugares donde se encuentran  para desde allí retirarlas” dijo.  Sin querer alarmar Daydé informó que no se sale a levantar motos porque sí, la idea es que se tome conciencia de la necesidad de un manejo responsable. “Es que detrás del anonimato se cometen infracciones que pueden ser muy serias, no debemos olvidar hechos donde resultaron lastimadas mujeres adultas por muchachos que escapaban de un control y no se pudo determinar la identidad porque los afectados hacen referencia a una moto roja, pero motos de ese color son muchas, en cambio con la chapa es mucho más sencillo”.

 

Cambios

La jueza de Faltas, Fernanda Cesarego estima que a pesar de la gran cantidad de transgresores que no ponen su patente en el lugar adecuado,  hoy son muchos menos que hace algunos años atrás. “Recuerdo hace unos años atrás mirábamos un estacionamiento de motos y era elevadísimo el porcentaje sin patente, hoy no la  colocan pero están patentados” dijo. En  una actitud deliberada quitan la chapa  pensando en cometer alguna falta y de ese modo evitan la retención. Si bien en una ciudad pequeña  los inspectores conocen a la gran mayoría que actúa de ese modo resulta muy difícil aplicar la legislación. La trampa de querer salir airoso ante una contravención ocultando el dominio, no es solo propiedad de los muchachos y adolescentes sino que también hay muchos adultos que lo hacen.

Daydé aporta su punto de vista sobre la responsabilidad ciudadana y declara que los adolescentes que están circulando en forma irresponsable tienen el apoyo directo de los adultos que deberían cuidarlos. “En su gran mayoría los muchachos que corres picadas, circulan sin casco, sin luces, sin patentes no son autosuficientes por lo que estimo que es mamá o papá quien le da al púber dinero para la compra de la moto, pagar multas y comprar el combustible, es allí a donde queremos llegar que los responsables, los adultos cuidemos de nuestros muchachos impidiendo esas conductas”.

 

Datos

Los motociclistas que circulan sin patentes, sin luces, a alta velocidad y cometiendo diversas infracciones de tránsito son muchachos de entre 16 a 25 años, especificó Dayde tras un relevamiento realizado en la ciudad. En cambio no se puede precisar una zona o espacio elegido para circular.  Están en todas  partes, hacen picadas o willis en calle Alem, también en Avenida E. Lonné,  H. Yrigoyen, 9 de Julio, en la Avenida Centenario. Del trabajo de campo, se determinó que los horarios donde se cometen la mayoría de las faltas son las horas comprendidas entre las 15 hasta la medianoche.

Las motocicletas y ciclomotores sin la patente visible son más del 60 por ciento  del total, estimó Daydé. En ese sentido la norma es clara, todo vehículo que se encuentre en la vía pública debe exhibir  adelante y atrás  la chapa patente, siempre en un lugar visible y sin alteraciones.